Hannón

(siglo III a.C.). Hijo de Bomílcar, fue uno de los más distinguidos oficiales de Aníbal en su expedición a Italia del 218 al 203. Según Apiano era sobrino de Aníbal, cosa que por la edad y por lo que dice Polibio resulta bastante dudoso, si no imposible. En todo caso fue un militar y personaje de alto rango e hijo de uno de los sufetes de Cartago. Se le menciona por primera vez en las fuentes en el paso del Ródano, cuando Aníbal le encargó cruzar el río tan pronto como pudiera con parte de sus tropas hispanas. Los guías galos le indicaron un punto más arriba, donde el río discurría en torno a un islote, presentando un lugar de paso más ancho y menos profundo. Los hispanos cruzaron en odres y el resto de las tropas con las balsas que habían construido. Hannón bajó por el río al otro lado y atacó a los galos de la zona que obstaculizaban a Aníbal por la espalda, derrotándolos, pudiendo cruzar el río el resto del ejército. Vuelve a aparecer en la batalla de Cannas (216), en la que dirigió el ala derecha de los cartagineses. Tras la victoria Aníbal lo envió a Lucania en ayuda de los lucanos sublevados, enfrentándose al año siguiente (215) con las fuerzas romanas bajo el mando del cónsul Tiberio Sempronio Longo, que le derrotó en Grumento y le hizo retirarse al Brucio. Antes del verano se le unió Bomílcar con los refuerzos enviados desde Cartago, que estableció con seguridad en las cercanías de Nola. Aníbal intentó conquistar Nola sin éxito y finalmente se retiró a sus cuarteles de invierno en la Apulia, dejando a Hannón en el Brucio. Los brucios se declararon partidarios de Cartago, pero en cambio las poleis eran favorables a Roma y sólo Locri les siguió. Hannón ocupó Crotona y en la primavera del 214 avanzó hacia Campania en apoyo de Aníbal con 18.000 hombres, principalmente brucios y lucanos. Cuando estaba cerca de Benevento se encontró con el pretor Tiberio Sempronio Graco y después de un obstinado combate fue derrotado y erróneamente se retiró al Brucio, retirada estratégicamente inadecuada. En 213 se enfrentó con una fuerza irregular reclutada por el romano Lucio Pomponio, a la que derrotó y dispersó. En 212 Aníbal le ordenó avanzar con provisiones hacia Capua, que los romanos intentaban sitiar. Hannón a pesar del delicado estado de la situación, cumplió la tarea y llegó con su ejército hasta Benevento, pero la negligencia de los capuanos, que no facilitaron el transporte, retrasó la llegada de suministros, aprovechando la situación los romanos para incautarse de parte del material, atacando incluso el campamento de Hannón, que fue saqueado. Hannón pudo escapar con los restos de su ejército hacia el Brucio, donde poco después compensó su derrota con la conquista de Turios. Durante un tiempo no vuelve a aparecer en las crónicas. En 207 aparece un Hannón como comandante de Metaponto, pero tal vez es un personaje diferente. En 203 un Hannón fue nombrado sucesor de Asdrúbal Giscón como comandante de África. Este Hannón es llamado por Apiano hijo de Bomílcar y hay que pensar que se trata del mismo personaje, pero no se sabe cuándo regresó. Fue el comandante cartaginés en la última fase de la guerra. Planeó incendiar el campamento de Publio Cornelio Escipión en combinación con Asdrúbal, pero el plan fue descubierto y no se pudo llevar a cabo. Un ataque al campamento de Escipión, cercano a Utica, fue rechazado, después parece que permaneció sin actividad esperando el regreso de Aníbal de Italia; cuando llegó fue reemplazado en el mando y sustituido por Aníbal. Después de esto, ya no vuelve a ser mencionado en las fuentes.
 
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