Joás
(siglo IX a.C.). Rey (835-796) de Judá, nieto de Atalía, único que se libró de la matanza que ésta dispuso para la descendencia de la familia real. Fue colocado en el trono por el gran sacerdote Joad. Mandó matar a Atalía inmediatamente y reinó con acierto mientras siguió los consejos de Joab. Muerto este sacerdote, Joás se entregó a la idolatría. Sitiado por Hazael, rey de Siria, no se libró sino con la promesa de pagar un tributo, para lo cual tuvo que utilizar los tesoros del templo. Esto fue lo que sublevó a sus súbditos, que lo mataron. Fue hijo de Ocozías y de Sibyah y escapó a la muerte de su familia, decretada por la ambiciosa Atalía, la madre de Ocozías, al ser ocultado por Yehoseba, hija del rey Joram y esposa del Sumo sacerdote Joyadá, quien le prodamó rey a los siete años, en contra de Atalía, defensora de los cultos de Baal, la cual fue muerta por los soldados que habían aceptado a Joás como rey. En un principio centró el joven rey su actuación religiosa en el culto de Yahveh yen la restauración del Templo, pero luego cayó en la tolerancia de las costumbres paganas e incluso en autorizar la ejecución del profeta Zacarías, quien le reprochaba su política religiosa idolátriea. Ante los ataques de Haztiel de Damasco, que había tomado la fortaleza de Gat y que se aproximaba a Jerusalén, Joás le envió todos los tesoros del Templo a fin de alejarle. Finalmente, fue asesinado por sus cortesanos, descontentos de su actuación política y religiosa, sucediéndole Amarías, su hijo, tenido de Yeoaddan. Ver, Cronología de Judá.

