Tropaeum Traiani
o Civitas Tropaensium Tropaeum Traiani. Ciudad romana construida en tiempos de Trajano (109). La ciudad es una encrucijada de viejos e importantes caminos, incesantemente mantenidos y reparados por los romanos, que unían las fortificaciones del limes danubiano con las ciudades del oeste del mar Negro: Histria, Tomis, Calatis, con las del norte, Noviodunum y Marcianópolis. Un monumento fue erigido entre el 106 y el 109, para glorificar y conmemorar las victorias sobre los dacios y sus aliados sármatas y alamanes durante la primera guerra dacia. Varios de sus elementos fueron diseñado en el estilo arquitectónico de Apolodoro de Damasco. La cantera Deleni fue explotada para la construcción del monumento. Esta cantera se encuentra a una distancia de 3,5 km del monumento. El material de piedra fue trabajado directamente en el lugar de construcción. Sólo se han conservado unas pocas piezas decorativas y fragmentos de una inscripción con los nombres de 3.800 soldados. Bajo el reinado de Trajano, la ciudad se desarrolló en gran medida debido a su vecindad con el monumento y también al sistema de fortificaciones existente en todo el limes del Danubio. Muy importante para el desarrollo de la ciudad habrían sido las fortalezas de Durostorum (Silistra), Altinum (Oltina), Sucidava (Izvoare), Sacidava (Dunareni) y Axiopolis (Cernavoda). En 170 la fortaleza fue violentamente destruida por la invasión de los costoboques. Las excavaciones arqueológicas han descubierto que después la fortaleza fue reconstruida y continuó su existencia hasta el siglo III. Fue tranformada en municipio bajo Marco Aurelio. Se han descubierto muchos edificios, calles, canales, redes de agua y alcantarillado. La invasión gótica del siglo III destruyó de nuevo la fortaleza. La muralla fue reconstruida por Constantino el Grande y Lycinius durante el siglo IV. El período romano-bizantino trajo a Tropaeum Traiani un crecimiento económico debido a la política de los emperadores Anastasio y Justiniano. Fue este el momento en que la fortaleza se convirtió en un centro civil importante. Hubo una verdadera eclosión de obras de arquitectura de edificios públicos, tanto religiosos como laicos. A principios del siglo VII, las invasiones de ávaros, eslavos y búlgaros marcaron el final de la floreciente fortaleza. Hay importantes restos arquitectónicos de edificios públicos civiles y religiosos, tiendas, acueductos, etc.. Hoy, Adamclisi, unos 70 km al suroeste de Constanta, Rumanía. Ver, Escitia Menor.

