Lemnos

Isla griega en el mar Egeo septentrional, entre el monte Athos y los Dardanelos, al suroeste de Imbros. Entre Tasos y Lesbos. Forma parte del grupo de las Espóradas. Su extensión es de 475,5 km2. Tiene costas recortadas que al sur conforman el golfo de Moúdros. Es de naturaleza volcánica, y en la zona noroeste alcanza una altitud máxima de 430 m. Su primer nombre fue Etalia o Aethaleia por su naturaleza volcánica. Hacia el 521/ 513 a.C. fue conquistada por Otanes, general de Darío I el grande. Milcíades la pagó por adelantado a los persas hacia el 510 y se construyeron murallas en la ciudad principal que era Hefestia. Desde entonces fue siempre posesión ateniense y permaneció en posesión de Atenas en la paz de Antálcidas cuando todas las demás ciudades fueron independizadas, igual que Imbros y Esciros. En la mitad del siglo IV pasó a manos de Macedonia. Los romanos, después de derrotar a Filipo V de Macedonia, restituyeron estas islas a Atenas. Bajo los romanos, además de Hefestia, ya existía Mirina. Según Plinio había un laberinto con 150 columnas. La principal producción de la isla era la llamada tierra lemnia o terra sigillata, que los médicos utilizaban antiguamente para heridas y picadas de serpientes. Los arqueólogos han descubierto en la costa norte restos prehelénicos, en el lugar de la antigua ciudad de Efesia. Habitantes, lemnios. Ver, Sintians. )o( MITOLOGÍA.- El nombre Lemnos le fue dado por la gran diosa que fue adorada en la isla desde el 800 al 500 y fue denominada Lemnos por los habitantes. Según la leyenda que recoge Homero, fue habitada por la tribu tracia de los sintians. Los argonautas desembarcaron en la isla; los argonautas y las mujeres de la isla originaron a los minias que fueron expulsados por los tirrenos pelásgicos expulsados de Ática. Los pelasgos, durante un festival fueron infieles a sus mujeres y se aparearon con mujeres de Ática pero después mataron a estas mujeres y a los hijos que habían tenido con ellas; esta atrocidad y la anterior matanza de maridos hicieron sinónimo los "hechos de Lemnos", con una atrocidad cualquiera. En ella cayó Hefesto, arrojado al nacer desde el cielo, por su padre Zeus, a causa de su fealdad. Sus habitantes le recibieron con tal afecto que hizo el dios a la isla objeto de su predilección y en ella estableció sus primeras fraguas.
 
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