Magna Grecia

Expresión latina que traducía la correspondiente griega de "megale Hellas" con la que se designaba la parte meridional de Italia ocupada por ciudades griegas. La explicación del adjetivo magna "grande" se ha atribuido a la pujanza y esplendor que alcanzaron estas ciudades tanto en el terreno material como espiritual. La expresión fue acuñada entre finales del siglo VI y mediados del V a.C. en los medios pitagóricos de la ciudad de Crotona y se aplicó inicialmente a las colonias aqueas de la región suditálica, como la propia Crotona, Síbaris y Metaponto, con sus correspondientes territorios y fundaciones secundarias. Se amplió más tarde su contenido para abarcar todas las ciudades griegas de Italia desde Tarento a Cumas, cuyos habitantes eran conocidos como italiotas, y cuya colonización iniciaron los griegos hacia el 760 a.C.. Estos, después de fundar Cumas en el golfo de Nápoles, Neápolis en la Campania y las prósperas Siracusa, Agrigento, Catania, Mesina, Gela y Mégara Hiblea en Sicilia, sentaron firmemente su presencia en la península con la fundación de Síbaris, Crotona, Metaponto, Tarento y Heraclea. A iniciativa de Crotona, Síbaris y Caulonia formaron una confederación, probablemente en el siglo V, con el objetivo de la defensa mutua contra las tribus nativas de Italia. Dionisio I la rompió hacia el año 389 a.C.. Hacia el 300 la mayor parte de las ciudades buscaron la protección romana, aceptando su sumisión a Roma, con la excepción de Tarento, que confió su defensa a Pirro, rey de Epiro, el cual, derrotado en Benevento (275 a.C.), hubo de ceder la Magna Grecia a Roma. Durante los dos siglos siguientes ejercieron una poderosa influencia en el desarrollo de la cultura romana. Ver, Colonización griega, Cumas, Neápolis, Paestum, Regio, Thurii.
 
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