Majencio

Marco Aurelio Valerio (Marcus Aurelius Valerius Maxentius) (ca.283-312). Reinó como emperador del 306 al 312, ejerciendo su poder sobre Italia, Hispania y África. Majencio, hijo de Maximiano Hércules y Eutropia, se sintió desairado cuando Diocleciano y Maximiano lo dejaron a un lado al abdicar en el 305 en favor de Galerio y Constancio I. Tras la muerte de este último, Flavio Valerio Severo fue proclamado augusto (emperador), al tiempo que Constantino era proclamado lo mismo por el ejército de Britannia. La guardia pretoriana en Roma y el pueblo, molestos por su pérdida de importancia, proclamaron entonces a Majencio emperador (augusto). Fue reconocido en Italia, Sicilia, África, Córcega y Cerdeña. Majencio llamó a su padre para que volviera de su retiro en Lucania para ayudarle y ambos se proclamaron augustos. Juntos rechazaron el ataque de Severo, a quien capturaron y ejecutaron en Rávena, y otro ataque de Galerio. El padre de Majencio firmó una alianza con Constantino, concediéndole en matrimonio a su hija Fausta, pero en el 308 Maximiano se enemistó con Majencio, a quien trató de deponer antes de refugiarse junto Constantino. En la conferencia de Carnuntum en noviembre del 308 Diocleciano, Maximiano y Galerio, se unieron para declarar a Majencio enemigo público. De todas formas, el problema más inmediato de Majencio era la hambruna en Roma, causada por una revuelta en la provincia de África (el granero de Roma) liderada por su gobernador, Domicio Alejandro, y sofocada por las fuerzas bajo el mando del prefecto del pretorio de Majencio. En el 310, Maximiano hizo una nueva tentativa para convertirse en emperador, pero fue frenado por Constantino, cuyos lazos con la familia de Majencio se habían roto ya. En el 312, Constantino invadió Italia, mató al prefecto del pretorio en Verona y derrotó al ejército de Majencio en Saxa Rubra, cerca de Roma, el 28 de octubre del año 312 en el Puente Milvio. Murió ahogado en el Tíber cuando iba huyendo.
 
Volver