Filipo III
(ca.358-317 a.C.). Llamado Arrideo, hijo de Filipo II de Macedonia y Filina, una danzarina tesalia. Mantuvo siempre una tensa relación con la reina Olimpíade, esposa de Filipo II, quien intentó por todos los medios asegurar el trono a su hijo Alejandro. Fue considerado mentalmente incapaz, por lo que Alejandro III Magno no lo mató cuando subió al trono, como hizo con algunos de sus otros hermanos. Sin embargo, en junio del 323, a la muerte de Alejandro, el ejército lo proclamó rey a la par que al hijo de Alejandro; pero no fue más que un instrumento en manos de hombres más listos, como Pérdicas, Antípatro y Poliperconte. Pérdicas, como regente, hizo que se casara con su medio sobrina Eurídice, quien en un golpe de Estado en el 317 expulsó a Poliperconte; a su vez, ella fue depuesta por otro golpe efectuado por Olimpíade. Ésta, en el otoño de ese año, asesinó a Eurídice y a Filipo.

