Macedonio
)o()o( Relativo a la antigua región griega de Macedonia: el territorio macedonio fue conquistado por el Imperio Romano en el año 146 y tras la división de éste quedó vinculado al Imperio Bizantino.
)o()o( Lengua traciofrigia de la familia indoeuropea hablada en la antigua región de Macedonia: se conservan escasos restos del macedonio, que se habló entre los siglos V y IV a.C.. Macedonia ha sido el nombre tradicional de una región balcánica desde tiempos muy antiguos. En la actualidad, Macedonia se corresponde con la República de Macedonia, anteriormente el constituyente más meridional de Yugoslavia, la región sudoccidental búlgara de Blagoevrad, una pequeña zona oriental de Albania y la provincia de Macedonia del norte de Grecia. Una lengua indoeuropea, de la que tenemos restos escasos, es conocida con el nombre de macedonio, hablada en esta región en los ss. IV y V a.C. y posiblemente antes. Con el tiempo dio paso al griego, que fue suplantado por el eslavo común en la época de la Gran Expansión eslava del siglo VI d.C. Hoy en día conocemos con el nombre de macedonio a la lengua oficial de la República de Macedonia, lengua eslava meridional continuadora del eslavo común que se habló en esta zona. La designación es problemática, pues en Bulgaria es considerado en instancias oficiales como una variante regional occidental del búlgaro, mientras que en Grecia se proclama insistentemente que el macedonio no existe o que este término sólo se puede aplicar a los dialectos griegos de Macedonia o al macedonio antiguo del siglo IV a.C. De la misma manera, el gobierno griego no reconoce oficialmente a la República de Macedonia, a la que denomina "República de Skopje" (por la capital). Desde el punto de vista científico tales reclamaciones políticas carecen de sentido, y para los lingüistas el macedonio es tanto la lengua indoeuropea antigua como la lengua eslava moderna. El número total de hablantes es difícil de determinar, pero se acerca al millón y medio de habitantes de Macedonia más algunas minorías repartidas entre el norte de Grecia y Albania y un importante número de emigrados en los territorios de Australia, Canadá y Estados Unidos de América. Si bien los manuscritos más importantes del eslavo antiguo fueron copiados en esta zona y testimonian meridionalismos cercanos al macedonio (y al búlgaro), la tradición literaria de esta región corre paralela a la búlgara hasta la invasión otomana en los ss. XIV y XV, que supuso la total interrupción de la tradición literaria medieval y un período de decadencia total del que no se salió hasta finales del siglo XVIII. Con el comienzo del nacionalismo en los Balcanes y como reacción ante el dominio otomano, se comienzan a escribir obras didácticas y religiosas en los dialectos locales, con la voluntad de separarse de la norma hierática del eslavo antiguo. Los autores de esta época llaman a su lengua vernácula "búlgaro". A partir de mediados del siglo XIX comienzan a aparecer obras de literatura no religiosa. Los autores búlgaros pretenden la imposición de la norma literaria basada en el dialecto nororiental de Tãrnovo, mientras que los macedonios pretenden una solución de compromiso entre las áreas dialectales. A finales del siglo XIX comienzan a oírse las primeras voces que reclaman un reconocimiento del macedonio como lengua literaria diferente del búlgaro y del serbio. El primer autor que postula que el macedonio literario se base en los dialectos de Prilep fue Krste Misirkov (1.903), pero la mayoría de sus escritos fueron destruidos. Esta situación continuó en el período de entreguerras, cuando oficialmente los serbios consideraban al macedonio como una variante meridional del serbio y los búlgaros una variante occidental del búlgaro. Justamente en este momento la comunidad científica internacional reconoce la peculiaridad dialectal del macedonio (Vaillant). Sólo la constitución de Macedonia como República integrante del estado de Yugoslavia (1.944) permitió la normalización de la lengua. Como base se tomó la variante centrooccidental, que ya para la época funcionaba como koiné para los hablantes de otras áreas. Uno de los problemas de la normalización del macedonio sigue siendo que la capital, Skopje, no pertenece geográficamente al área central, sino a la septentrional, más susceptible de manifestar características lingüísticas propias del serbio. El macedonio se escribe en una variante normalizada del alfabeto cirílico similar a la del serbio. El sistema vocálico está compuesto por seis fonemas, con un alófono de desigual importancia según los dialectos. La morfología nominal ha eliminado casi la declinación del eslavo antiguo, que ha quedado reducida a una oposición máxima nominativo-vocativo-oblicuo, con tendencia a reducir tal oposición a una forma única. Es más importante la oposición entre definido-indefinido que se manifiesta por la posposición del artículo. El pronombre personal conserva tres caso: nominativo, acusativo y dativo. El verbo conserva la oposición de pares aspectuales característica de las lenguas eslavas y los tiempos imperfecto y aoristo del eslavo antiguo. Tiene además tiempos perifrásticos: el futuro, el perfecto y el pluscuamperfecto.

