Falacrinae

o Vicus Phalacrinae. Nombre de una localidad del tiempo de los sabinos, que en el tiempo de los romanos era una mansio de la Vía Salaria. Está situada sobre una colina circundada por montes elevados en los confines de los Abruzos y Umbría. El agua desciende de los montes para formar el río Velino. De Falacrinae habla Suetonio en la Vida de los doce Césares, como de una pequeña aldea de los Flavios, en la que nació Vespasiano, Tito Flavio. En la localidad de Falacrinae se encuentra la Iglesia de San Silvestre. La hipótesis más fascinante es que el nombre de Falacrina deriva de la presencia en aquel lugar de un antiquísimo templo dedicado a Falacro, divinidad sabina. Al encontrarse en territorio sabino otra iglesia dedicada al mismo santo, con una construcción estructural muy similar sobre un templo romano del 300 a.C., y considerando que el Papa Silvestre I predicó en el siglo III en territorio sabino, se puede pensar que la iglesia de San Silvestre de Falacrinae esté vinculada a un culto precristiano sabino-romano. El hallazgo de un fragmento de la base de una estatua sobre la cual se puede leer 14 versos saturnios con el elogio de un personaje cuyo nombre sigue desconocido, ha llevado a realizar excavaciones en el área con resultados sorprendentes. El texto que se lee en el fragmento se refiere a un comandante que participó en la Guerra Social (91-88 a.C.), conflicto que enfrentó a Roma con sus aliados itálicos, en rebelión para exigir y obtener la ciudadanía romana. Es una de las más importantes inscripciones republicanas descubiertas en los últimos años. Se escogió el lugar del hallazgo para llevar a cabo excavaciones, encontrándose un gran edificio republicano del año 100 a.C. de donde procede la inscripción. A pesar de las malas condiciones en que se encontraron los restos del edificio (cimientos, fragmentos de muros, cornisas, ladrillos de terracota, etc.) fue posible proponer una reconstrucción. Su aspecto general es el de una domus con atrio a cuatro columnas (tetrástilo) pero sin estancias ni habitaciones. Este edificio era un lugar destinado empadronar y enrolar a las tropas y ejércitos deportivo-militares de la juventud local. En el área se reconoce también un campus o lugar destinado para tales ejercicios. Estas estructuras, la domus y el campus, atestiguan la posición político-militar de esta área, particularmente en el tiempo de la Guerra Social cuando los sabinos y falacrinos ya son ciudadanos romanos y se encuentran en primera línea en el asedio romano a Ásculo, uno de los episodios centrales de la guerra. Es verosímil pensar que la inscripción republicana se refiera al comandante del asedio, Pompeyo Strabo (el padre de Pompeyo Magno) aunque quepan otras posibilidades, como por ejemplo Sertonio, sabino de Nurcia que participó en la guerra como comandante. Entre los siglos IV y VII, el edificio, ya destruido desde hacía tiempo, es ocupado por una necrópolis único testimonio de aquel período que coincide con las Guerras Góticas y la invasión lombarda. Se inhumaron cerca de 30 tumbas en las que se encontraron diversos objetos que anuncian ya rasgos del cristianismo y también se encontró una fíbula o hebilla en forma de disco con la representación de una pareja danzando y junto a ella sus nombres respectivos Romanus y Anastassia (ss. V-VI). No hay muchos datos del período imperial pero sin duda el rol de esta localidad en el Imperio romano debió ser privilegiado ya que allí se encontraba la villa de los Flavios. Hoy, en las cercanías de Cittareale, provincia de Rieti, región de Lazio y antiguamente de la Sabina, Italia. )o( MITOLOGÍA.- El origen del nombre de Falacrina deriva de Falacro, divinidad sabina tan antigua que ya se olvidaba en la Roma republicana y que solo la recordaban los sacerdotes flámines en sus rituales.
 
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