Mari
Ciudad de Mesopotamia situada en el curso medio del Éufrates. Situada entre Siria y Mesopotamia, representaba el punto de unión, el único contacto entre el mundo mediterráneo y el medio Oriente. Estuvo habitada desde el V milenio a.C. y su etapa de mayor esplendor fue entre el 2.900 a.C. y el 1.759 a.C., cuando fue saqueada por Hammurabi. La población de Mari era semita, seguramente formada por la misma migración que la de eblaitas y acadios. En la Biblia, Abraham pasó a través de Mari en su viaje desde Ur a Harán. A partir del 2.900 a.C. la ciudad floreció debido a que se convirtió en un punto importante a nivel estratégico entre las ciudades sumerias de la baja Mesopotamia y las ciudades del norte de Siria. Sumer necesitaba materiales de construcción como madera y piedras del norte de Siria, y estos materiales tenían que pasar por Mari para llegar a Sumer. Después de este importante período, Mari fue destruida alrededor del 2.350 a.C. Esta destrucción llegó en un período de declive relativo de importancia en la región en el que la ciudad había quedado reducida a poco más que un pequeño poblado. Los historiadores tienen diversas opiniones sobre quien destruyó la ciudad; algunos dicen que fue Sargón de Acad, quien mencionó que pasó a través de Mari en su famosa campaña en el oeste, mientras otros dicen que fueron los eblaitas, tradicionalmente rival comercial de Mari. La ciudad revivió de nuevo bajo una dinastía amorrea. Esta segunda edad dorada comenzó alrededor del 1.900 a.C. como fue documentado gracias a dos descubrimientos arqueológicos importantes. El primero fue el palacio de Zimri-Lim, un rey de Mari, que tenía aproximadamente 300 habitaciones. El palacio posiblemente fue el mayor de su época, y tuvo una gran reputación en las ciudades y reinos vecinos. Supuestamente, el rey Yahmad de Alepo y el rey de Ugarit expresaron su deseo de visitar el palacio y comprobar su esplendor con sus propios ojos. El otro descubrimiento importante fueron los archivos estatales donde se encontraron unas 25.000 tablillas cuneiformes. Según André Parrot, "esto ha traído consigo una revisión completa de la historia del Cercano Oriente antiguo, con más de 500 nuevos topónimos, que conllevan rediseñar el mapa geográfico del mundo antiguo". Mari fue destruida alrededor del 1.759 a.C. por Hammurabi. Esto es sabido gracias a las numerosas tablillas de los archivos estatales que cuentan como Hammurabi traicionó a su antiguo aliado Zimri-Lim, y lo derrotó en una batalla. Después de esta destrucción, la ciudad fue habitada por asirios y babilonios, pero su tamaño fue el de una aldea hasta la llegada de los griegos cuando desapareció de la historia para siempre. El crecimiento de la ciudad desde un pequeño poblado a un importante centro comercial se debió a su diversidad económica en el mundo antiguo. La ciudad llegó a controlar las rutas comerciales entre diferentes regiones como el oeste de Irán, Mesopotamia, Karkemish y parte de Anatolia. Algunas de las ciudades en las que se ha confirmado el comercio con Mari son Ur, Alepo y Ugarit. Mari comerció con diversos productos, tales como aceitunas, cerámica, porcelana, cereales, madera y piedra. Los ciudadanos de Mari fueron bien conocidos por su elaborado estilo de pelo y su ropa, y eran considerados parte de la cultura mesopotámica a pesar de estar a más de 250 kilómetros de Babilonia. Algunos argumentan que Mari funcionaba como puesto comercial para la Mesopotamia meridional. Los habitantes de Mari adoraban a un extenso panteón de dioses y diosas sumerios. Un dios importante era Dagon, el dios de las tormentas, que tenía un templo entero dedicado a él. Otros dioses que recibían gran culto eran Ishtar, diosa de la fertilidad, y Shamash, deidad del sol. Shamash era el dios más importante pues se creía que era el dios que lo sabía y lo veía todo y en muchos cilindrosellos es representado de pie entre varias puertas grandes. Según la leyenda de Gilgamesh, estas puertas se encuentran en medio del monte Mashu, y son las puertas del cielo. A través de la extensa red comercial de Mari, estos llevaron los dioses y diosas sumerios a ciudades no-sumerias tales como Ebla y Ugarit siendo incorporados a sus religiones nativas. Mari fue descubierta en 1.933 al este del flanco sirio, cerca del límite de Iraq. Una tribu beduina estaba excavando un montón para construir una tumba donde enterrar un difunto recientemente fallecido cuando encontraron la cabeza de una estatua. Después de que esta noticia llegase a las autoridades francesas que en ese momento tenían el control de Siria, el informe fue estudiado comenzando las excavaciones en el lugar poco después, el 14 de diciembre de 1.933 por los arqueólogos del Louvre de París. Los descubrimientos llegaron rápido y el templo de Ishtar era descubierto en solo un mes. Los arqueólogos clasificaron a Mari como "el lugar más al oeste de la cultura mesopotámica". Mari ha sido excavada cada año desde 1.933 (excepto entre 1.939-1.951). Menos de la mitad de los 1.000x600 m de área de Mari habían sido desenterrados en el 2.005. Aunque los arqueólogos han tratado de determinar cuantos niveles de profundidad posee, esto no ha sido posible. De acuerdo con el arqueólogo francés André Parrot, "cada vez que comienza una excavación vertical para conocer la historia del sitio bajo al suelo virgen, se hace algún descubrimiento importante que hace reanudar las excavaciones horizontales". Las mismas, han puesto al descubierto ruinas en ladrillo crudo de templos y palacios, pertenecientes al III milenio. Existen también edificios religiosos y una residencia real con una extensión de 2,5 Ha; ambas están construidas entre finales del III milenio y principios del II. Diversos museos, entre ellos los del Louvre y Alepo, albergan un gran número de piezas procedentes de la ciudad: estatuas de Ebih-il, diosa del Jarro brillante, glíptico, tabillas de los archivos del rey Zimri-Lim. El descubrimiento más notable realizado en Mari son las 25.000 tablillas escritas en signos cuneiformes, en acadio, que han proporcionado importantísima información sobre aquella época. Mari permite documentar las condiciones del nacimiento de las ciudades a principios del III milenio, los circuitos económicos a principios del III milenio y la civilización de la época de Hammurabi. Hoy, Tell Hariri o Jariri, Siria.

