María
(santa) (siglo I) o la Virgen María. De la tribu de Judá y de la familia de David. El linaje de María no figura en los Evangelios canónicos, pero sí los nombres de sus padres, Joaquín y Ana, que figuran en uno de los Apócrifos, el Libro de Santiago. La madre de Jesús, reconocida por todas las confesiones cristianas como "bienaventurada virgen" y especialmente venerada por las Iglesias católica y ortodoxa. Desde el punto de vista histórico, los Evangelios sólo aportan, respecto a María, los datos fundamentales y algunas anécdotas. Consta que antes y después del nacimiento de Jesús, vivió en Nazaret, pequeña ciudad de Galilea y que, según la ley, estuvo casada con José, artesano, de la familia de David y se mantuvo siempre virgen, según las Escrituras. Poco después de su matrimonio, se le apareció el ángel Gabriel, para anunciarle que concebiría al Salvador, como así se verificó, dando a luz en un establo de Belén. Huyó después a Egipto para salvar a su hijo de la espada de Herodes. Siete años después, habiendo muerto aquel rey, María volvió a Nazaret,donde comenzó aquella vida de amor y de santo respeto hacia su hijo, a quien acompañó hasta la cruz. María acompañó a su Hijo durante su ministerio de un lugar a otro, junto con las mujeres que le acompañaron desde Galilea y los "cuatro hermanos de Jesús": Santiago, José, Simón y Judas, hijos de María y Cleofás. Tanto María como los cuatro hermanos fueron rodeados de una atmósfera de veneración que siguió en aumento, puesto que María cumplía de modo convincente las condiciones propias de los ciudadanos del Reino. Como ejemplo del recuerdo que los primeros discípulos conservaban de María se encuentran las palabras que se colocan en boca de Isabel: "Bienaventurada tú que has creído". Tiene también un recuerdo vivo la frase de Lucas : "María conservaba todos esos recuerdos, meditándolos en su corazón". María estuvo al pie de la Cruz y fue testigo de la resurrección. Su mención en el cenáculo junto con los Doce Apóstoles, las demás mujeres y los "hermanos de Jesús", es el inicio de una presencia viva y constante en el seno de la Iglesia primitiva. La Comunidad de Jerusalén honró también a María como "Madre del Señor", título con el que hacían participar a María de la gloria de Jesús e iniciaban con ello el proceso de reflexión teológica en torno a lo que ha venido a llamarse "las glorias de María". De su muerte o su Asunción en cuerpo a los cielos, la Biblia no hace mención alguna; sin embargo, según ciertas noticias, murió en Éfeso, donde se dice que también murió Juan y donde, aún hoy, se puede visitar su casa. Fiesta el 15 de Agosto.

