Nicea
o Nicaea (de Nicaea, transliteración latina del nombre griego, derivado de Niké "victoria"). Ciudad de Bitinia, fundada por Antígono I Monoftalmos ca.316 a.C. con el nombre de Antigonia, sobre un lugar aún más antiguo. De acuerdo con otra versión, Nicea fue fundada por hombres de Nicea, el puerto locro sobre el golfo de Malea cercano a las Termópilas, que habían servido en el ejército de Alejandro Magno. En la época romana se convirtió en uno de los principales centros culturales de la zona. Fue un próspero enclave comercial emplazado en el camino de Constantinopla. La ciudad se sitúa en una cuenca fértil en la extremidad oriental del lago Ascanión o Ascania, rodeada por una cadena de colinas al norte y al sur. El muro oeste que da sobre el lago, proporciona protección contra un asedio y es una fuente de avituallamiento difícil de bloquear. El lago es suficientemente grande para que sea difícil organizar un bloqueo (durante el asedio de Nicea, la ciudad fue abastecida por el lago) y la ciudad suficientemente grande para volver difícil toda tentativa de bloqueo de los barcos con máquinas de asedio desde la costa. La ciudad estaba completamente rodeada por 5 km de murallas de una altura de 10 m, reforzadas con cien torres. Las murallas estaban rodeadas por un doble foso. La ciudad fue construida en forma de cuadrado, de 16 estadios de circunferencia. Tenía cuatro puertas y todas sus calles se cruzaban entre sí en ángulo recto, de modo que un monumento erigido en el centro, podía ser visto desde las cuatro puertas. Este monumento fue destruido por el fuego, pero fue restaurado con el mayor esplendor de Plinio el Joven, cuando fue gobernador de Bitinia. Antígono I Monoftalmos, había tomado el control de la mayor parte del Asia Menor tras la muerte de Alejandro Magno. Otros generales de Alejandro conspiraron contra Antígono. Habiéndole vencido, el territorio fue dado a Lisímaco de Tracia, en 301 a.C.. Éste último, renombró la ciudad como Nicea, en homenaje a su esposa Nikaia. Poco después de Lisímaco, Nicea se convirtió en una ciudad de gran importancia, y los reyes de Bitinia, cuya era se inicia en 288 a.C. con Zipoetes, a menudo residen en Nicea. En época de Estrabón se la llama capital de Bitinia, un honor que también se le atribuye en algunas monedas, aunque tiempo más tarde, este honor fue de Nicomedia. Las dos ciudades, de hecho, mantuvieron una vehemente y larga disputa por la prioridad. Debió ser anexionada en el 74 a.C. al Imperio romano. A lo largo del período imperial, Nicea, sigue siendo un lugar importante, pues su situación era particularmente favorable, estando sólo a 25 millas de distancia de Prusa y a 44 de Constantinopla. Cuando esta última ciudad se convirtió en la capital del Imperio de Oriente, Nicea no perdió importancia, a juzgar por sus actuales muros, que fueron construidos durante el último periodo del Imperio, al igual que un teatro, baños y templos. El cristianismo se impuso allí fácilmente. La ciudad estaba construida en una encrucijada importante entre Galacia y Frigia, y tenía pues un comercio activo. Parece que perdió su importancia al principio del Imperio romano. Pero eso cambió completamente con la division del imperio entre el este y el oeste. La mayor parte de la arquitectura y de los trabajos defensivos fueron erigidos hacia el 300, antes de que los terremotos los arruinaran. En 325, tuvo lugar el primer concilio de la Iglesia católica. Este concilio de Nicea, bajo el reinado de Constantino I, elaboró el Símbolo Niceno y condenó el arrianismo. En el curso del mismo siglo, Nicea sufrió mucho por un terremoto, pero fue restaurada en el año 368 por el emperador Valente. La iglesia de Santa Sofía fue construida por Justiniano I en el siglo VI, en medio de ciudad, según el modelo de la del mismo nombre de Constantinopla. Hay ruinas de las antiguas murallas, con sus torres y puertas. Algunas de las torres tienen inscripciones en griego. Ruinas de edificios antiguos, tales como columnas y otros fragmentos arquitectónicos, fueron aprovechados para otras construcciones. Las ruinas de mezquitas, baños, y casas, dispersas entre los jardines y campos de maíz, que ahora ocupan una gran parte del espacio dentro de las fortificaciones griegas, muestran que la ciudad turca que una vez fue un lugar de importancia, nunca fue tan grande como la ciudad griega. Aquella parece que se construyó casi en su totalidad de los restos de la Nicea griega; las paredes de las mezquitas en ruinas y los baños están llenos de fragmentos de los templos griegos. Fuera de los muros se ven restos de un antiguo acueducto. El gran astrónomo griego Hiparco nació en Nicea hacia el 194 a.C. y el matemático y astrónomo griego Esporo hacia el 240. Hoy, Ishnik o Iznik, provincia de Bursa, Turquía.

