Nicomedia

Ciudad de Anatolia a orillas del Mar de Mármara, capital del reino de Bitinia. Fue fundada en el 264-263 a.C., por el rey Nicomedes I de Bitinia, de quien tomó el nombre, en las proximidades del emplazamiento de la antigua ciudad de Olbia, también conocida como Ástaco. Nicomedia fue la metrópolis de Bitinia bajo el Imperio romano, y Diocleciano la convirtió en la principal ciudad del Imperio romano de Oriente, adornándola de espectaculares construcciones. Lactancio vivió allí en esa época. Constantino el Grande estableció allí su residencia. Fue centro jurídico y el lugar donde el concilio provincial se reunía para celebrar las ceremonias del culto imperial. Fue destruida, en 111, por un devastador incendio que causó numerosas víctimas, debido a la ausencia de bomberos, como dice Plinio el Joven en una de sus cartas a Trajano. A pesar de que la saquearon los godos en el año 256, se convirtió en la capital del Imperio oriental de Diocleciano. Quedó asolada el 24 de agosto del 358 por un terremoto y el incendio consiguiente que duró cinco días y cinco noches, según Amiano. Tras el mismo adoptó el nombre de Hadrianea. En el siglo IV se vió superada por la fundación de Constantinopla. Aníbal Barca se suicidó en esta ciudad en 183 a.C.. El historiador Arriano nació allí hacia el año 90. Fue destruida por Lisímaco de Tracia. En el siglo IV, Nicomedia fue un lugar clave del arrianismo. Hoy, İzmit, Turquía.
 
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