Naumaquia

)o()o( Simulacro de combate naval que como espectáculo se daba entre los antiguos romanos en un estanque o un lago e incluso en algunos anfiteatros. )o()o( Lugar destinado a este espectáculo. )o( La primera naumaquia conocida tuvo lugar en el año 46 a.C.. Para celebrar el cuádruple triunfo de César sobre la Galia, Egipto, el Bósforo y Numidia. Para la ocasión se hizo llenar de agua procedente del vecino Tíber un estanque en el Campo de Marte, no lejos de la Villa Farnese, en la Codeta minor. Las dos flotas contendientes representaron una batalla entre tirios y egipcios, en las que tomaron parte 4.000 remeros y dos millares de combatientes. Unos años después, en el 40 a.C., tuvo lugar la única naumaquia que conocemos en el mar. El escenario fue el estrecho de Mesina, frente a la ciudad italiana de Rhegium, donde el hijo menor de Pompeyo, Sexto, para celebrar una victoria naval sobre uno de los legados de Octaviano, obligó a prisioneros de guerra a luchar entre sí, en barcos de madera y cuero respectivamente, ante los ojos del enemigo, que hubo de contemplar impotente la macabra escenificación de su reciente derrota. La primera naumaquia estable que tuvo Roma fue obra de Augusto y se construyó el año 2 en la orilla derecha del Tíber. Para festejar la dedicación del templo a Marte Vengador se representó en este nuevo escenario la Batalla de Salamina (480 a.C.), entre atenienses y persas. El estanque oval, con una superficie de más de 18 Ha., estaba alimentado por una conducción de agua, establecida a propósito, el aqua Alsietina, con un caudal diario superior a los 24.000 metros cúbicos, cuyo excedente era utilizado para el riego de los jardines, ya que se trataba de agua no potable. Tenía una isla en el centro, que podía alcanzarse desde la orilla mediante un puente (pons naumachiarius), incendiado en época de Tiberio y reconstruido poco después. Las instalaciones estaban rodeadas de un bosquecillo al que Augusto llamó nemus Caesarum, en honor de sus malogrados nietos, Lucio y Cayo César. Un marco hasta cierto punto excepcional fue utilizado por el emperador Claudio en el año 52 para una naumaquia que debía conmemorar el inicio de las obras de desecación del lago Fucino, acontecimiento del que se hacen eco las fuentes literarias antiguas. El lago fue rodeado de botes para impedir a los combatientes y remeros (19.000 hombres) cualquier posibilidad de fuga. El espacio no obstante, todavía era lo suficientemente amplio para permitir mostrar con todo realismo la fuerza de los remeros, la habilidad de los pilotos, las evoluciones de los barcos y las particularidades de la lucha en el mar. El deseo de novedad impulsó a Nerón en dos ocasiones, en el 57 y en el 64, a alternar, en un anfiteatro de madera construido al efecto en el Campo de Marte, combates de gladiadores, caza de fieras y naumaquias: tras una venatio, hizo irrumpir de improviso agua en el teatro para representar un combate naval y, una vez retirada el agua, continuó el espectáculo con un combate de gladiadores. También Tito en el año 80, para dedicar el Anfiteatro Flavio (el Coliseo) y las termas adyacentes, ofreció una naumaquia inundando de agua la arena, lo que repitió unos años después su hermano Domiciano. Pero, para superarlo, excavó en la cercanía del Tíber un estanque. que circundó de gradas, para celebrar una naumaquia en la que lucharon casi dos flotas completas. Aunque durante la representación estalló una violenta tormenta, no permitió que nadie abandonase su asiento hasta la muerte del último combatiente, lo que significó para muchos espectadores la enfermedad e incluso la muerte. La última naumaquia de la que tenemos constancia fue organizada en el año 248 por Filipo el Árabe, para festejar el milenario de Roma. EI escenario fue la vieja naumaquia de Augusto, reconstruida para este fin. Apenas quedan restos de estas gigantescas instalaciones. Todavía, textos del siglo IV mencionan en la región XIV, cercana al Tíber, dos naumaquias. Una podría ser la de la Plaza Navona (el Estadio de Domiciano), que alguna vez se empleó para competiciones navales. En la Edad Media, el terreno entre la Basílica de San Pedro y el Castillo de Sant'Angelo era conocido como regio naumachiae y una iglesia llevaba el nombre de S. Peregrini in naumachia. Precisamente en las cercanías del Castell de Sant'Angelo se encontraron en los ss. XV y XVI restos de una naumaquia, que se excavaron más tarde, en 1.743. Puede que los restos hallados en unas excavaciones conducidas en el siglo XIX en la llanura que se extiende de San Cosimatto a San Francesco a Ripa (sillares de travertino procedentes de las gradas, pavimentos en mosaicos de figuras negras sobre fondo blanco entre los que destaca un gigantesco Neptuno, y restos escultóricos) correspondan a la vieja naumaquia de Augusto.
 
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