Anjesenpaatón
(siglo XIV a.C.). Reina (ca.1.350-1.330) de la Dinastía XVIII egipcia. Tercera hija del faraón Amenofis IV (Ajenatón) y de Nefertiti, y luego Esposa real de Tutankhamón, llamada así en vida de sus padres, pero cuyo nombre cambiaría luego por el de Anjesenamón al volver la Corte a la disciplina del clero de Amón. Anjesenpaatón aparece en diversos relieves con sus padres y hermanas, en escenas de la vida cotidiana tenida en la capital Ajetatón (El-Amarna). Se sabe por una referencia epigráfica que había sido Esposa de su propio padre, de quien había tenido a la princesa Anjesenpaatón-Tasheryt. Al morir luego Smenkhkare, el sucesor en el trono de Akhenatón, un hermano suyo, Tutankhamón, de corta edad, se hizo con el trono gracias a su matrimonio con la princesa Anjesenpaatón La pareja real vivió algunos años en Ajetatón, para pasar luego a residir en Menfis y en Tebas, en un claro intento de volver al tradicional culto del dios Amón, tras el paréntesis religioso de Ajenatón. La prematura muerte de Tutankhamón cuando sólo contaba 19 años y la carencia de descendencia masculina motivaron, según se sabe por una carta del archivo hitita de Boghazköy, que "una reina viuda" egipcia, muy probablemente Anjesenpaatón, escribiese al rey hitita Suppiluliuma I, solicitándole a uno de sus hijos para desposarse y hacer de él el Rey de Egipto. El hitita envió a su hijo Zannanazyash (Zannanza), pero fue asesinado en el transcurso de su viaje a Egipto por los enemigos de la reina (en realidad, por el despecho de Horemheb, general que aspiraba al trono) o tal vez por instigación de Ay, cortesano y Visir. Sean las razones que fueran, Anjesenpaatón, cuyo nombre ya había sido cambiado por el de Anjesenamón, se vio obligada a contraer nupcias con el anciano cortesano real y Visir, antes citado, Ay, su propio abuelo, según algunos egiptólogos, quien se hizo con el poder. Aparte de la referencia del hallazgo de dos fetos de hembra recogidos en sendos féretros de oro en miniatura en la tumba de Tutankhamón, y que hubieron de ser fruto de las relaciones de Anjesenpaatón y Tutankhamón, y de los más de quince títulos de la reina, nada se sabe de ésta en sus últimos momentos, pues Ay ni siquiera la figuró en las escenas de su tumba, en la que sí hizo representar a su otra esposa. Ver, Meritatón.

