Qohelet

Libro de (Eclesiastés). Libro de la Biblia de carácter sapiencial. El nombre hebreo original, Qohelet, es un nombre propio que figura al comienzo: "Palabras de Qohelet, hijo de David, rey en Jerusalén". Se ha intentado traducir de muchas maneras, entendiéndolo como nombre común: "predicador" (origen del título griego del libro, ekklesiastés), o "convocante de asambleas", etc.; la tradición judía lo identifica con Salomón. El libro fue compuesto después del destierro de Babilonia, no antes del siglo IV a.C., según puede deducirse de su lengua, muy influida por el arameo. Aforismos o máximas en principio independientes se fueron agrupando en torno a temas o términos comunes. Desde muy pronto llamó la atención el carácter particular de la visión del mundo que se encuentra detrás de estas colecciones, el escepticismo y el cinismo que no se dan en otros libros judíos, ni dentro ni fuera de la Biblia ("vanidad de vanidades, todo es vanidad"), y que podían estar próximos a corrientes filosóficas de su tiempo. Los paralelos con las literaturas sapienciales egipcia y mesopotámica son notables, pero no puede hablarse de dependencias claras de esos ambientes, ni tampoco del pensamiento helenístico. Es, sin duda, un escrito de tiempo de crisis, con una actitud muy particular ante la inutilidad del esfuerzo humano, el destino del hombre y su dependencia total de Dios. La diferencia con otros escritos sapienciales, como el libro de Proverbios, es clara. Aunque algunos rabinos dudaron de si debía o no aceptarse entre los libros de la Biblia, en el siglo II de nuestra era estaba ya clara su inclusión, debiendo leerse en la Fiesta de las Cabañas. Ver, Eclesiastés.
 
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