Provincia
Ámbito de acción de un magistrado romano en posesión del imperium, que pasó a designar a finales de la República el territorio sometido al pueblo romano, obligado al pago del tributo y gobernado por un magistrado romano. Cuando aumentó el número de provincias se les asignaron gobernadores que, a partir del 146 a.C., eran normalmente un exconsul o un expretor. La asignación se realizaba mediante sorteo. Sus atribuciones eran militares, administrativas y judiciales, y al entrar en el cargo publicaban un edicto en el que se proclamaban los principios que regirían su mandato. Dada la posición hegemónica del cargo de gobernador, eran frecuentes los abusos en el ejercicio del mismo. Durante el Imperio las provincias fueron divididas en dos grupos: las más ricas y estables, como Sicilia y África, gobernadas por procónsules, y las imperiales o fronterizas, que requerían el acantonamiento habitual de legiones y se hallaban bajo el control directo del emperador. Ver, Res repetundae.

