Amenti
o Ament o Amentet. "Occidente", para los antiguos egipcios. Era el lugar hacia el que el alma partía al morir. Allí reinaba Osiris bajo el nombre de Khentamenti, "el señor de Occidente". Los testimonios egipcios presentan la entrada al Amenti guardada por dos chacales, animal que, confundido con el lobo o el perro, pertenecía a Anubis, divinidad cuyos epítetos más usuales están relacionados con el Más Allá.

