Santuario griego
Lugar consagrado a una o varias divinidades: un santuario (hierón) es siempre el santuario de alguien, dios o héroe. Los santuarios son muy numerosos. Toda ciudad tiene varios, unos sólo frecuentados por los campesinos de los alrededores, otros conocidos de toda la ciudad; el más importante es el santuario de la divinidad políada. Los santuarios panhelénicos son raros. Los elementos constituyentes de un santuario son el témenos y el ara: el témenos es la "parte recortada", reservada a la divinidad; a veces está cerrada o al menos cercada con mojones. El santuario no implica necesariamente un templo, que abriga la estatua de culto (agalma) y la caja sagrada. Los dones de los fieles, placas votivas, estatuillas, exvotos diversos, se amontonan. La ciudad coloca las estelas en que están grabados los textos oficiales en el santuario de su divinidad poliada; el demo, la asociación, en su santuario particular: el demo ático de Ramnute expone sus decretos en el santuario de Némesis, como el Koinón (ver, Asociación) de los epirotas coloca los suyos en el de Dodona. Los santuarios panhelénicos (Delfos y Olimpia, por ejemplo) están adornados de exvotos, de tesoros: cada ciudad trata de erigir los monumentos más hermosos, por preocupación de prestigio tanto como por piedad. Es bastante frecuente encontrar en un santuario un témenos de la tierra y de las musas y un santuario de Dioniso con un templo. El carácter sagrado del lugar se remonta frecuentemente a la noche de los tiempos, donde un mito tiene su origen (epifanía de Deméter en Eleusis) o un héroe tiene allí su tumba (Cécrops en la Acrópolis de Atenas), etcétera. Algunos lugares están como habitados por una presencia divina (thambos). La santidad del lugar prohíbe a toda persona mancillada penetrar en él (abluciones). Las armas deben respetarlo y ciertos santuarios gozan, además, del privilegio de asilia. El santuario es el lugar donde se desarrollan las ceremonias sagradas (fiesta, sacrificio); cada uno tiene su calendario ritual y su o sus sacerdotes: algunos son la sede de un oráculo y hay cierto número de santuarios consagrados a héroes curadores. En ausencia de un dogma válido para toda Grecia, el santuario es una fuente de verdad: cada uno tiene su tradición y los santuarios de una misma divinidad no enseñan necesariamente los mismos mitos. Algunos santuarios invitan a perseguir un ideal: ideal de medida y de purificación en Delfos, ideal de salvación en Eleusis, etc. El santuario es finalmente un lugar que reune a la comunidad panhelénica. La unidad y la solidaridad de los griegos se manifiestan en Olimpia, como las de los argivos en el santuario de Hera. Finalmente, el santuario tiene una función agonística y cultural.

