Hipocrene

Hallándose el caballo Pegaso en el Helicón, Beocia, en las proximidades del bosque sagrado de las Musas, al dar con sus cascos contra una roca, hizo brotar del suelo un manantial, al que se dio el nombre de Hipocrene, la "Fuente del Caballo". A su alrededor, las Musas se reunían para cantar y bailar, y se decía que su agua favorecía la inspiración poética. Pausanias ubica también en Trecén otra "Fuente del Caballo", que debía asimismo su origen a Pegaso. Según otra leyenda, cuando Las Piérides se enfrentan a Las Musas en un concurso de canto al pie del monte Helicón, éste estaba tan complacido por la belleza de las voces, que empezó a crecer de manera desmesurada, amenazando con llegar al cielo. Al ver el peligro, Poseidón le ordenó a Pegaso, el caballo alado, que fuera y golpeara a la montaña con uno de sus cascos para ordenarle que volviera a su tamaño normal, a lo que la montaña obedeció dócilmente, pero en el lugar donde Pegaso la había golpeado, brotó la fuente de Hipocrene. Sin embargo, algunos autores no identificaban a Pegaso con el caballo que hizo brotar la fuente Hipocrene, sino que la atribuyen a un caballo que vivía en el Helicón, del que no mencionan su nombre.
 
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