Numen
Espíritu o poder divino que guía y dirige, que habitaba en la naturaleza y en los individuos, según la concepción religiosa romana. El término está relacionado con el verbo latino nuere "inclinar la cabeza a modo de asentimiento". Los romanos creían que los lugares, los objetos y las acciones se hallaban habitados o presididos por espíritus, numina, que controlaban los fenómenos naturales y las acciones humanas. Había numerosos númenes y se creía que moraban en objetos naturales, como árboles, arroyos y fuentes, en la tierra misma, y asimismo en cada ser humano. Posteriormente se sumaron a este ámbito algunas abstracciones, como la virtud, la lealtad o el propio numen del emperador, que era objeto de culto. Algunas divinidades se originaron de este concepto.

