Diamante

La creencia le atribuyó en otro tiempo virtudes maravillosas contra los venenos, la peste, los terrores pánicos, los insomnios y los encantamientos. Calmaba la cólera y conservaba el amor entre los esposos, lo que dio motivo para que se le llarnase piedra de reconciliación. Se le atribuía también la propiedad talismánica, cuando bajo un aspecto favorable, o bajo el planeta Marte se grababa en él la figura de este dios o de Heracles matando la hidra, de asegurar siempre la victoria al que lo llevaba, cualquiera que fuese el núrnero de sus enemigos Se llegó hasta el extremo de creer que los diamantes engrendraban otros, y Rubens nos dice que una princesa de Luxemburgo tenía diamantes hereditarios, que le producían otros cada cierto tiempo.
 
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