Estela
Monumentos en piedra, a veces en madera o mármol, de forma rectangular, a menudo redondeada en la parte superior, de dimensiones variables. Pueden ser de carácter funerario, conmemorativo o jurídico. Su imagen y su texto recuerdan personajes o acontecimientos. Por lo general, la estela es un monumento aislado, grabado o decorado, fijado al suelo como monumento fúnebre o conmemorativo, aunque también puede tener un significado votivo. Es posible que también se utilizara como marcador de límites o hito. Sin embargo, por extensión, también se denominan estelas a inscripciones y relieves grabados en roca. Son notables las estelas conmemorativas en el Próximo Oriente. Suelen tener una forma cónica sobre la que se grababan importantes inscripciones y relieves. Estos últimos suelen ser de carácter frontal: "Estela de Naram-Sîn", "Estela de las buitres" y la importante estela que contiene el código de Hammurabi, en cuya parte superior se representa a este rey ante el dios Shamash, divinidad de la justicia. Las estelas también son frecuentes en Egipto (Estela del hambre en la isla de Sehel, Estela del año 400, procedente de Tanis, Estela jurídica de Karnak, Estela de Menfis, del matrimonio, de Israel, etc.). Todas ellas son fuente importantísima de datos tanto jurídicos como históricos y religiosas. En el arte funerario griego merecen destacarse las "estelas sepulcrales" que en la época arcaica (siglo VII al VI a.C.) se destacan por su belleza y sencillez como la "Estela de Aristion", la "Estela del Atleta" y la "Estela de los niños de Megadea". En época clásica (ss. V y IV a.C.), estas estelas tuvieron un gran desarrollo e importancia en el culto funerario. Muchas son de gran belleza. Representan siempre una alegoría o identificación con el difunto: "Dama despidiéndose de sus joyas", o "Estela Mnesarete", la del hoplita o "Aristonantes" o la del "jinete Dexileo". Ver, Kudurru.

