Cianeas

o Planktas o Rocas Azules o Simplégades o Rocas Cyaneas o Rocas coincidentes o Cyaneae insulae. Las "rocas que entrechocan". Llamábanse así unos escollos o islas que se encuentran a la entrada del Ponto-Euxino. Forman estas rocas dos montones que situados entre Asia y Europa no dejan entre ellos más que un espacio de veinte estadios y tan próximos uno del otro que parece que chocan entre sí. De las olas que vienen a estrellarse en ellos con estruendo se levanta un vapor que oscurece el aire, de suerte que los primeros navegantes creyeron que estas rocas se movían y se tragaban las naves que querían pasar por allí. Ver, Argonautas. )o( MITOLOGÍA.- Eran un par de rocas en el Bósforo que se juntaban aleatoriamente. Fueron derrotadas por Jasón y los argonautas, que habrían muerto aplastados por ellas si no hubiera sido por el consejo de Fineas. Eufemo dejó una paloma volar entre las rocas, que perdió solamente las plumas de su cola. Los argonautas entonces remaron poderosamente para conseguir pasar, perdiendo solamente parte del ornamento del barco. Después de eso, las Simplégades dejaron de moverse permanentemente. En la Odisea de Homero, la bruja Circe advierte a Odiseo acerca de "las rocas que vagan", que han sido pasadas solamente con éxito por el Argo. Estas rocas rompen las naves y las maderas restantes son dispersadas por el mar o destruidas por las llamas. Las rocas son una de las dos rutas potenciales a Ítaca; la alternativa, que es tomada por Odiseo, pasa entre Escila y Caribdis. Las rocas también aparecen en el viaje de regreso en la Argonáutica de Apolonio de Rodas, que también las localiza cerca de Escila y Caribdis. Los argonautas consiguen navegar con seguridad a través de las rocas con la ayuda de Thetis y las Nereidas. Las semejanzas y las diferencias entre las rocas que vagaban y las Simplégades han sido discutidas mucho por los eruditos, así como localizaciones potenciales para ellas. Como Escila y Caribdis han sido situadas a menudo en el estrecho de Mesina, ésto ha llevado a algunos a sugerir que las rocas que vagaban estaban situadas alrededor de Sicilia, con sus llamas y humo viniendo del Etna. Una teoría alternativa de la geografía de la Odisea localiza Circe, las sirenas, Escila y Caribdis y las rocas que vagan, todas mencionadas en las historias de Jason y de Odiseo, al noroeste de Grecia. Tim Severin observó que la isla de Seolsa de la costa de Leucas es muy similar a las rocas de la historia del Argo, y también que el área está cerca de una falla geológica, y basándose en esta hipótesis, debido a su semejanza con las leyendas de las Simplégades y historias del Argo, y al haber vía de navegación entre el Adriático y el Jónico, la leyenda original fue trasladada al área. Severin también apoya su teoría con localizaciones, para Escila y Caribdis, que estarían situados en el otro lado de Levkas, observando que el nombre Cabo Skilla todavía se utiliza para un promontorio próximo en el continente.
 
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