Borsipa
o Borsippa. Importante ciudad de Mesopotamia, que se levantó en ambas orillas de un lago a unos 18 km al suroeste de Babilonia, en la orilla oriental del Éufrates. Fue la ciudad del dios de la sabiduría de la mitología babilonia Nabu, y de su paredra, Tashmêtum. Borsippa se menciona, normalmente en conexión con Babilonia, en diferentes textos datables desde la Dinastía III de Ur hasta el período seléucida e incluso en textos islámicos primitivos. Sin embargo es durante el período paleo-babilonio, primera mitad del segundo milenio a.C., cuando toma importancia, convirtiéndose en un centro importante del reino de Babilonia, de la cual depende desde antiguo, no ostentando en ningún momento un poder autónomo. Sabemos que Hammurabi restauró en ella el Ezida, el templo principal de la ciudad. Borsippa, sin embargo, es mejor conocida tanto histórica como arqueológicamente por el primer milenio a.C.. Si bien sufre los azares políticos de su tiempo (exacciones de los arameos y de los caldeos, invasiones asirias, revueltas, etc.), cobra sin embargo importancia gracias a su divinidad titular, Nabu (llamado "hijo de Marduk", deidad tutelar de Babilonia) uno de los dioses más venerados del período, en particular por los reyes asirios y babilonios. Se convierte en una ciudad santa, importante lugar de peregrinaje. El Ezida y su zigurat, el Eureminanki, son restaurados por los reyes caldeos de Babilonia Nabopolasar y su hijo Nabucodonosor II, los cuales llevan significativamente nombres teóforos invocando a Nabu. Si bien este tell es conocido desde antiguo, las primeras excavaciones en Borsippa se llevaron a cabo entre 1852 y 1854, identificándose la ciudad en 1855. Como consecuencia de excavaciones clandestinas, muchas tablillas cuneiformes con textos legales, administrativos y astronómicos originarios de Borsippa han sido recuperadas en el mercado negro. En se delimitó el perímetro de su área sagrada. Sin embargo no fue hasta comienzos de los años 1.980 cuando se excavó el yacimiento de forma más científica. En el yacimiento destacan las impresionantes ruinas del zigurat. Una inscripción de Nabucodonosor II, relata cómo éste monarca restauró el templo de Nabu, "el templo de las siete esferas", con "ladrillos de lapislázuli", lo que con toda seguridad dio a éste un aspecto memorable. Los arqueólogos han determinado que el zigurat mandado construir por Nabucodonosor se levantó utilizando los restos de una torre de menor altura del segundo milenio a.C.. Una vez finalizado, alcanzaba los 231 pies (unos 63 m) y tenía siete terrazas; aún hoy sus restos se elevan 172 pies (47 m) sobre la planicie circundante. Una piedra fundacional inscrita descubierta en su excavación, detalla el deseo de Nabucodonosor de hacer construir el zigurat de Borsippa según el mismo diseño que el de Babilonia, del que solamente se han conservado los cimientos. El monarca declaraba que la torre de Nabu "alcanzaría los cielos", según otra inscripción de este mismo monarca, expresión que hizo creer erróneamente a los arqueólogos durante algún tiempo que estaban ante los restos de la Torre de Babel mencionada en el Antiguo Testamento. Después de la caída del reino babilonio en 539 a.C. y la constitución del Imperio persa aqueménida, Borsippa continuó siendo una ciudad de importancia. Los archivos administrativos finalizan después de la represión de la revuelta que tuvo lugar bajo el reinado de Jerjes I, si bien los del templo abarcan hasta el período seleúcida. Estrabón visitó la ciudad a finales del siglo I a.C., mencionando la existencia de culto a Apolo (Nabu) y a Artemisa (Tashmêtum), así como la presencia de numerosos murciélagos en la ciudad. La inscripción más reciente conocida descubierta en Borsippa data del siglo IV. En consecuencia, la ciudad debió ser abandonada por sus habitantes hacia mediados del primero milenio de nuestra era. Hoy, Birs Nimrud, Iraq.

