Burum
Ciudad gallega del convento lucense, una de las enumeradas en dicha región por Ptolomeo. Se hallaba situada en la parte septentrional, según dicho autor, que corresponde al promontorio Trileucum, hoy Ortegal, y al Lapa Ciacoru, hoy Estaca de Bares, que son los dos cabos más altos de la península Ibérica. Los autores modernos colocan Burum en el puerto de Bares (Ortigueira), situado en la punta de una estrecha y montuosa península de 7 km de largo, muy destacada al Océano, que forma el cabo. Fue desde tiempos remotos habilitado el fondeadero que en Bares se forma, como lo indica lo que resta de una obra hidráulica de carácter ciclópeo, consistente en un rompeolas en disposición semioctogonal, alcanzando cerca de 300 m de longitud, por unos 30 de ancho en la base y como 6 de altura, fabricado en grandes peñascos de granito sin labrar ni concertar. En la cala seca o varadero, con baldosado de granito, y en su zona, se hallaron ruinas de construcciones, objetos y monedas de época prerromana y romana, correspondientes a colonias de estos tiempos. Se cree que el fondeadero artificial de Burum es obra de los colonizadores fenicios. En el pueblo de Bares, próximo a dicha escollera, se han encontrado monedas púnicas del siglo II o III a.C., procedentes de. Gades, Abdera y Sexi, y restos de pilos correspondientes a las pesquerías de origen fenicio. Los restos de época romana son tan abundantes en este sitio, que demuestra un núcleo de población de mucha importancia, o tal vez un emporio comercial de primer orden y de origen remotísimo. Es, además, la región en que se asentó Burum muy rica en monumentos megalíticos, como un túmulo, cronlechs y castros protohistóricos. De este punto partía un antiguo camino que ponía en comunicación el puerto con el interior del país, flanqueado de dólmenes en varios sitios. Burum fue importante factoría fenicia y puerto de estación de arribada para los navegantes que se dirigían a la Bretaña Francesa e islas Británicas en busca del estaño, mineral que hallaban también en la región galaica. La toponimia de la región de Bares demuestra a su vez el origen fenicio de dicha estación.

