Campiña de las Juncias
En el Libro de los Muertos, Sekhet-Iaru. La Campiña de las Juncias o Campo de los Juncos era un lugar mítico del paraíso egipcio, verdaderos Campos Elíseos. Los textos no fijan su situación exacta o no coinciden con ella; tampoco prodigan detalles de tal lugar, si bien se le evoca como una extensión de agua, inundada por ella gracias a un canal y en donde se hallaba un barquero. De hecho, la Campiña de las Juncias, que según la concepción egipcia no era un lugar inmóvil, estaba ubicada donde quiera que se pensase que estaban los muertos, bien en el Oriente (Campo de Kenset, Colina primigenia), bien en el Norte (Estrellas circumpolares (un párrafo del Texto de las Pirámides la sitúa en el lado Nororiental del cielo)) o en el Occidente (meta final del viaje del difunto). En tal Campiña, en sus verdeantes y bien regadas islas, habitaban los justos, descansando en pabellones sin carecer de nada y realizando a su antojo los actos usuales que habían hecho en la tierra. En un principio, la Campiña de las Juncias fue una región o distrito solar, pero luego recibió significado religioso-funerario. Dependió en un principio de Horakhty; luego pasó a ser una región subterránea gobernada por Osiris. La presencia de agua hacía de ella, lógicamente, un lugar de purificación.

