Asclepeion

Santuario de Asclepio. Existían numerosos centros de culto a Asclepio, como los de Orcómeno, en Beocia, Trikka en Tesalia, la isla de Cos y Epidauro, en la Argólida. Situados en sitios salubres, cerca de fuentes y rodeados de bosques, estos santuarios eran, al mismo tiempo, hospitales. Sacerdotes que se transmitían sus conocimientos y tradiciones médicas de padres a hijos u de maestro a discípulo, daban sus respuestas a las consultas en forma de oráculos. A menudo, este carácter religioso y adivinatorio se desvaneció en provecho de una medicina racional que triunfó en la familia de los Asclepiades de Cos con Hipócrates. Pero ya las purificaciones, los baños y los ayunos ordenados por el dios tenían un eficaz carácter higiénico. Después de las ceremonias preliminares, los enfermos se tumbaban en las habitaciones del templo esperando en sueños la aparición del dios sanador ("incubatio", oniroterapia), que a veces lo hacia en forma de serpiente, animal que le acompañaba. No se pagaba a los sacerdotes si el enfermo no se creía curado.
 
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