Tribunales
El nombre se aplica en un principio al estrado en el cual toma asiento el magistrado romano. Los tribunales civiles están organizados según el principio de que el magistrado no dicta él mismo la justicia, sino que designa un juez árbitro. Los jurados permanentes no aparecen sino en el siglo II. Bajo el Imperio, el consejo del príncipe pasa a ser el tribunal supremo. Ver, Quaestiones perpetuae, Justicia, Decenviro.

