Agricultura egipcia
La extraordinaria fertilidad de la tierra en Egipto, propició que la agricultura fuera un asunto sencillo. La tierra descubierta tras la inundación producía con facilidad tres o cuatro cosechas sucesivas, pero se necesitaba una gran irrigación para que las últimas cosechas fueran fructíferas. Para la recolección se usaba principalmente el shaduf y el transporte humano de dos vasijas atadas a un yugo sobre los hombros. Las herramientas que se usaban en los tiempos antiguos eran muy similares a las que todavía hoy en día utilizan los fellahin (campesinos). El arado de madera, de difícil manejo, lo ataban a los cuernos de un yugo de bueyes. Las azadas eran de madera, con la hoja ancha y el mango corto. Tras plantar las semillas, se llevaba a las ovejas para que pisotearan sobre la tierra espesa y lodosa. Cuando el grano estaba maduro se cortaba con una pequeña hoz, no al nivel del suelo, sino justamente bajo la espiga. Con frecuencia se usaba una hoz de mango corto, ligeramente curvada y de madera, con dientes de piedra, lo que hacía que el proceso de cosechar se llevara a cabo serrando y no cortando. Tan pronto como se segaba el grano, el recaudador de impuestos llegaba para supervisar el décimo oficial antes de que fuera almacenado. Durante el Imperio Antiguo, era habitual que el proceso de "apisonamiento del grano" lo realizaran los burros pero, más tarde, se convirtió en usual el empleo de bueyes. La cebada y el trigo se encuentran representados en los monumentos y en ocasiones también un cereal que según toda probabilidad es la moderna dhurra (mijo). Este grano se arrancaba por las raíces y las espigas se separaban de los tallos con una peculiar herramienta parecida a un peine. Las hortalizas también debieron ser extensivamente cultivadas, puesto que aparecen con mucha frecuencia entre las ofrendas. Asimismo se cultivaban parras y olivos, guiando a las primeras mediante un enrejado apoyado en palos en forma de horcas. Algunos papiros e inscripciones de tumbas ofrecen una triste imagen de la dura vida y las miserables condiciones de trabajo del campesino. Ver, Agricultura.

