Anat

Su nombre egipcio es Anethet. Es una diosa de origen sirio-palestino, concretamente de la ciudad de Ugarit. Como muchos de los dioses de este origen, su culto está atestiguado desde finales del Imperio Medio y especialmente venerada por los reyes hicsos. Más tarde los soberanos ramésidas la acogen con especial devoción y la introducen oficialmente en el panteón. Es una diosa de la guerra, y protectora del rey al que proporciona victorias militares. De igual modo, Anat protege al carro de guerra y a sus caballos en las batallas. Vinculada con aspectos militares, es la instructora del rey en el manejo de las armas, siendo relacionada, en este caso con el dios autóctono Seth. Bajo otro aspecto Anat, estaba conectada en cierto modo con la medicina, ya que a ella se invocaba en las epidemias y en las enfermedades. Acompañada del dios Min, adquiere un carácter ligado con la fertilidad y la fecundidad y se hace escoltar con el título de "madre de todos los dioses"'. Sin embargo, curiosamente y dada su relación con Seth (dios estéril), esta deidad no puede dar a luz, aunque constantemente a partir del Imperio Nuevo aparezca y se la considere "madre del Rey". Anat tiene facultades especiales para dominar a los animales salvajes que la obedecen sin ningún riesgo. Poseedora de aspectos celestes es "la misteriosa del cielo". Está relacionada con otros dos dioses extranjeros, Resep y Astarté. Se la considera hija del dios solar Ra y esposa de Seth. Su iconografía es la de una mujer con aspecto similar al de su paralela asiática, Astarté. Sobre la cabeza lleva la corona del Alto Egipto, flanqueada por dos plumas de avestruz. En las manos sujeta un escudo y una lanza. En otras representaciones sujeta un hacha o una maza de guerra de forma singular. Su culto se extendió sobre todo en el Delta, principalmente en Pi-Ramsés y Tanis, mientras que en el Alto Egipto, la encontramos en Filé, Elefantina y Dendera. En Época greco-romana fue venerada en Tebas.
 
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