Anaraidas
Ninfas o genios de las aguas que, según las leyendas populares de los griegos modernos, viven recordando las fábulas antiguas de las nereidas cerca de los manantiales. Por esto, según las tradiciones populares, en todas las fuentes suelen construir un nicho cuadrado destinado a recibir las ofrendas misteriosas que se hacen a estas divinidades. Nadie se atrevía a apagar su sed sin depositar algún don, que por lo regular consistía en un hilo de los vestidos, en una flor, en un guijarro o en una ramita de algún arbusto, a fin de dar gracias al buen genio de la soledad, o bien para desviar el mal de ojo, la calentura, o los cólicos, temiendo se secaran las fuentes si se olvidaban de ofrecerle algún homenaje. Dicen que se ha visto también a estas ninfas procurar atraer y arrebatar a los pastores, sin que jamás hayan vuelto a aparecer los que han tenido la imprudencia de entregarse a sus halagos. Ver, Hilas.

