Túnez
República situada geográficamente en la costa norte africana, en la región del Magreb. La mitad sur del país penetra en el desierto sahariano en forma de cuña triangular y sus fachadas norte y este limitan con el Mediterráneo. Se encuentra a tan sólo 144 km de distancia de la costa italiana a través del Estrecho de Sicilia. Al sur y sudeste limita con Libia y al oeste con Argelia. Por su extensión (163.610 km²), es uno de los países mas pequeños del continente africano. La configuración del terreno varía según se desciende hacia el sur. El norte es montañoso, como resultado de la confluencia de las dos cadenas montañosas del Magreb: la del Atlas y la del Rif-Tell. Esta región septentrional, conocida como el Tell, presenta en su parte más occidental las cadenas costeras de Krumiria y Mogod; hacia el este aparecen el Alto Tell y la dorsal tunecina, que se prolongan hasta el extremo oriental del país. Entre ambas zonas señaladas se extiende una franja menos accidentada recorrida por el río Medjerda, el principal río del país, cuyo valle se abre en llanuras litorales de suelos muy fértiles. Es en esta costa donde se sitúan los puertos de Bizerta y Túnez, los más importantes del país. Al sur del Tell se abre una región esteparia, con ciudades como Sfax o Susa. En cuanto a la parte meridional del país, típicamente sahariana, puede dividirse en dos zonas: al norte se elevan las últimas estribaciones del Atlas sahariano, y en la mitad sur está la parte tunecina del Gran Erg Oriental y la meseta de Dahar. En las orillas del golfo de Gabés se encuentra la ciudad del mismo nombre, el principal núcleo de población del sur, y más al sur del golfo se halla la isla de Djerba. La realidad actual de Túnez es resultado de las sucesivas invasiones asentadas sobre una población autóctona de la etnia beréber. Los fenicios, en su expansión por el Mediterráneo establecieron factorías comerciales entre las que destacó Cartago, que una vez libre del poder fenicio (era una colonia de Tiro fundada en el siglo IX a.C.) se convirtió en un imperio que compitió con Roma por la hegemonía política. La derrota de Cartago supuso la romanización del territorio. A la descomposición de Roma siguieron las invasiones bárbaras y bizantinas. Su rica historia permite a Túnez disfrutar de un vasto patrimonio artístico. El legado romano se puede admirar en el anfiteatro de El-Djem. Es de gran interés la arquitectura popular, en particular las viviendas en forma de colmenas humanas o construidas en las paredes de pozos de la región sahariana.

