Museo

o Museion. Lugar relacionado con las Musas o con el arte que ellas inspiraban dentro del mundo griego. En seguida adquirió una clara connotación educativa como lugar donde se desarrollaban enseñanzas. Los filósofos, desde la época arcaica, rindieron a las musas un culto particular y su escuela tiene frecuentemente un museion: Pitágoras creó un santuario de las musas en Crotona. Platón les ha dado un témenos en el bosque sagrado del héroe Academo. En este Museo de la Academia había un ara, estatuas, una exedra para las conferencias. Tal es el origen de los museos helenísticos donde sabios y escritores gozaban a la vez de un marco agradable y de instrumentos de trabajo incomparables. Se conocen museos iguales en Antioquía, en Éfeso, en Esmirna, pero el más célebre sigue siendo el de Alejandría: los privilegiados que en él trabajaban gozaban de jardines, de pórticos, de exedras, pero también de salas de disección, de un parque zoológico y de la biblioteca más bella y completa del mundo; estaban exentos de impuestos y recibían la sítesis, alimento a costa del Estado. Fue fundado en la ciudad de Alejandría a finales del siglo IV a.C. por Ptolomeo I Sóter a instancias de Demetrio de Falero, discípulo de Aristóteles. Albergaba un grupo numeroso de estudiosos de todos los campos del saber que desarrollaban sus actividades bajo el patrocinio real. Tenían lugar debates y discusiones entre sus miembros, en los que en alguna ocasión tomaron también parte los propios monarcas. La actividad del museo prosiguió durante la dominación romana y el Imperio con algunos altibajos, hasta que la fundación de la biblioteca de Constantinopla atrajo a la mayor parte de los estudiosos, que deseaban escapar de las controversias teológicas que imperaban por entonces en la vieja capital egipcia. El museo helenístico era a la vez un lugar de culto y su director era el gran sacerdote de las musas, y un centro de investigaciones.
 
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