Dámaso I

(san) (siglo IV). De origen español, nació en Roma, hacia el año 304. Desde muy joven entró a formar parte de la clase clerical; fue incardinado en Roma y sirvió fielmente al papa san Liberio, hasta ser desterrado con él, como su diácono. Fue elegido Papa el año 366. Había sucedido en la Sede a san Liberio. A su proclamación se originó un cisma con el antipapa Ursino, quien soliviantó a la plebe, dando lugar a tres días de dura lucha y matanzas, hasta que el prefecto Juvencio reprimió la sedición, desterrando a Ursino y sus secuaces y reconociendo la legitimidad de san Dámaso. Tuvo una gran amistad con san Epifanio y Paulino de Antioquía, y muy estrecha con san Jerónimo, que le servía de secretario y consultor. A este Papa se le atribuye la institución de los vicarios de la Santa Sede en las provincias apartadas de Roma. Convocó el concilio ecuménico de Constantinopla. Encomendó a san Jerónimo la edición oficial latina de la Sagrada Escritura, traducción Vulgata de la Biblia. Murió el 11 de diciembre del año 384, celebrándose su fiesta éste día. Le sucedió el papa san Ciricio.
 
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