Asia
Ninfa, hija del Océano y Tetis o de Pamfílico, y mujer de Jápeto. Dio su nombre a una de las cuatro partes del mundo. Las medallas antiguas representaban el Asia bajo la figura de una mujer de pie, que sujeta una serpiente con su mano derecha y sostiene un timón con la izquierda: su pie derecho descansa sobre la proa de una nave. En dos piedras grabadas se ve a Héctor en una de ellas, atado al carro de Aquiles dando vueltas afrededor de los muros de Troya; y en la otra la destrucción de esta ciudad y el traslado de su imperio a Europa, y ambas presentan Asia en actitud de aflicción, deplorando las calamidades de su país. Apolodoro. Los modernos figuran Asia como una mujer vestida con suma magnificencia que sostiene con una mano un hacesillo de ramas aromáticas, tales como las del café, pimiento y clavo, y con la otra un incensario. A sus pies ponen una multitud de diamantes y de joyas, descubriéndose a su espalda y hacia el fondo un camello echado. Lebrun la pintó también bajo la figura de una mujer de color trigueño muy subido, cuya cabeza anuncia alguna cosa fiera y cruel. Está sentada sobre un camello, y rodeada de banderas, tambores, cimitarras, arcos y flechas. Cubre su cabeza un turbante blanco con listas azules, adornado con plumas de garza real. Lleva la espalda, brazo izquierdo, cuello y parte del pecho desnudos; el vestido es de color azul celeste y el manto de color amarillo claro. Con una mano sostiene un vaso lleno de perfumes que se exhala en humo, apoyando la otra sobre un escudo en cuyo centro hay una media luna.

