Aspersión
Preparación indispensable para ofrecer dignamente el sacrificio. La ablución era para los dioses del cielo, y la aspersión para las divinidades infernales, debido a la acción de echar el agua hacia la tierra. Acción que quedó después en el cristianismo como símbolo de purificación mediante el hisopo o utensilio para salpicar con agua bendita.

