Sicofantes
Institución típicamente ateniense, que se convirtió en verdadera plaga de la democracia. Se tomó este nombre de los que denunciaban a los exportadores ilegales de higos. En Atenas no existían fiscales, de manera que cualquier ciudadano podía, y debía, denunciar a las personas que habían cometido delitos contra el Estado o la comunidad. Si los procesos se fallaban en contra del delatado, el sicofante obtenía un porcentaje de la multa, indemnización o aun de los bienes del procesado. Esto llevó a una serie de abusos y a la indeseable proliferación de sicofantes, delatores profesionales, que chantajeaban a los ricos con amenazas de denuncias ante los tribunales públicos. Ante esta situación, se dictaron leyes imponiendo castigos a los sicofantes que abandonaran un caso después de iniciarlo o a los que en los juicios no obtuvieran más del 5 por 100 de los votos del jurado. En todo caso, la palabra "sicofante" adquirió connotaciones muy peyorativas y pasó a ser considerado en Grecia como un rasgo típico del carácter ateniense. Los ideólogos de la oligarquia veían en ellos una consecuencia lógica de la democracia.

