Lípari

Lípari es la mayor isla y el principal puerto del archipiélago de las Eolias, al noreste de Sicilia. Debido a la importancia de la isla, el archipiélago entero recibe con frecuencia el nombre de islas Lípari, aunque todavía se emplea la antigua denominación de islas Eolias. Diodoro Sículo dice que la primera colonia griega doria se fundó hacia el 580-577 a.C. pero Eusebio sitúa la fundación en el año 627 a.C.. La fundaron colonos de Cnido y de la isla de Rodas bajo la dirección de Pentathlos, un cnidio, por lo que se consideró colonia de esta ciudad. Otras versiones dicen que no fue Pentathlos el fundador sino sus hijos. La colonia prosperó, pero se hubo de defender de los piratas tirrenos y se creó una flota que les derrotó algunas veces. Pero la misma gente de Lípari también practicó la piratería y una vez capturaron un valioso cargamento romano que se enviaba a Delfos. El magistrado jefe de la isla, Timasiteo hizo retornar immediatamente el cargamento y lo envió a su destino final. La primera expedición ateniense a Sicilia dirigida por Laques (427 a.C.) halló a Lípari aliada a Siracusa, ciudad también dórica, y fueron atacadas por los atenienses y por la flota de Regio sin mucho éxito. En 396 a.C. aparece otra vez aliada a Siracusa por lo que fue atacada por la flota cartaginesa de Himicón que la ocupó y cobró una tasa de 30 talentos, pero no la conservó. En 304 a.C. fue atacada por Agatocles sin motivo aparente, y el siracusano se llevó un botín de 50 talentos que perdió al regreso en una tormenta. No mucho más tarde Lípari cayó en manos de los cartagineses y romanos al comenzar la primera guerra púnica (264 a.C.), y se convirtió en la principal base naval cartaginesa. Al quinto año de guerra (260 a.C.) el cónsul romano Cneo Cornelio fue rechazado en un ataque y fue capturado con sus fuerzas. En 257 a.C. una batalla naval se libró entre romanos y cartagineses en los alrededores de Lípari; pocos años más tarde (251 a.C.) fue ocupada por los romanos bajo el mando de Cayo Aurelio y desde entonces permaneció en su poder. En la segunda guerra púnica una flota cartaginesa embarrancó en la isla de Vulcano. Las islas no vuelven a ser mencionadas hasta las guerras entre Sexto Pompeyo y Octavio en el 36 a.C., cuando Lípari fue otra vez una base naval importante dominada por Pompeyo, pero conquistada por Agripa que estableció su flota en la isla Vulcano desde donde atacó a Pompeyo en Milas y Mesina. Continuó siendo una ciudad próspera durante todo el período imperial romano basado en su flota y el comercio de alumbre, que las islas producían por su naturaleza volcánica. Cicerón, no obstante, la menciona como una ciudad pequeña. Fue utilizada a menudo como lugar de exilio y en el siglo IV se convirtió en refugio de monjes. En el siglo V fue sede de un obispo. En 543 se establecieron allí los ostrogodos, pero después fue recuperada por los bizantinos. Ver, Eólidas.
 
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