Pérdicas

(siglo IV a.C.). General macedonio, hijo de Orontes, lugarteniente de Filipo II y Alejandro. A la muerte de Filipo participó en el restablecimiento del orden en Grecia, siendo probablemente el responsable del ataque a Tebas de Beocia. También acompañó a Alejandro en la conquista de Asia. Fue primero taxiarca, somatophylax a partir del 330 e hiparca en la campaña de la India. A la muerte de Alejandro era visir de Babilonia, cargo al que accedió al morir Hefestion. A él entregó Alejandro el sello real poco antes de morir. Tomó el título de quiliarca y se otorgó plenos poderes en Oriente, junto con el mando del ejército y la tutela del heredero Arrhidaios (Filipo III Arrideo). Integró el grupo de los Diádocos, siendo partidario de la solución de esperar a que Roxana diese a luz para determinar la sucesión de Alejandro, mientras él y Leonato quedaban como regentes. La oposición a esta solución planteada por Meleagro, jefe de la caballería, provocó que Pérdicas saliese de Babilonia con la caballería con ánimo de ponerle sitio. La intervención de Eumenes evitó la lucha civil. Asentado en Asia mientras Antípatro permenecia en Macedonia y Grecia, acusó de traición a Meleagro, consiguiendo que el ejército le condenase a muerte, con lo cual quedó como jefe indiscutible de la parte asiática del imperio de Alejandro y auténtica autoridad, por el control que podía ejercer sobre Filipo III Arrideo. Procedió al primer reparto del Imperio, asignando a algunos generales diversas provincias, para que gobernasen en calidad de sátrapas (323), alejando a todos de Babilonia. A Ptolomeo, hijo de Lago, le correspondió Egipto; a Lisímaco le correspondió Tracia; a Antígono el Tuerto, Frigia y otros territorios de Asia Menor y a Éumenes se le asignó Capadocia, con el objetivo de conquistarla. Colaboró con Antípatro sofocando la rebelión de las ciudades griegas prestándole el apoyo de su flota, que, mandada por Cleito, decidió la lucha. Las maquinaciones de Olimpia y su ofrecimiento a Pérdicas de la mano de su hijaCleopatra, ponían a éste en condición muy especial de acceso a la sucesión de Alejandro, pero surgió el conflicto entre Antípatro y el propio Pérdicas, casado ya con Nicea, una hija de Antípatro, que enfrentó a los Diádocos contra Pérdicas, al que solo apoyó Eumenes. Pérdicas aprovechó el desvio del cadáver de Alejandro, que era trasladado de Babilonia a Macedonia, y, por soborno de Ptolomeo, remitido a Alejandría, para enfrentarse con este último. La tradición macedonia exigía que un rey fuese enterrado por su sucesor, como acto primero de su ascensión al poder, que era lo que Ptolomeo pretendía, aprovechándose de la situación ventajosa de total independencia que tenía en Egipto. En el intento de atravesar el Nilo por Menfis, Pérdicas fue derrotado cerca de Pelusa y traicionado por sus propios oficiales Seleuco, Antígenes y Pitón, quienes le asesinaron en el 321.
 
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