Porsena
o Porsenna (siglo VI a.C.). Según una tradición griega, la llamada "crónica cumana", hacia el 505 ó 504 a.C., la dinastía reinante en Roma fue expulsada por Porsena, rey de la ciudad etrusca de Clusium, que, utilizando la ciudad como base, intentó extender su dominio tanto sobre el lacio, frente a la liga latina, como sobre Campania, frente a las ciudades griegas, entre las que destacaba Cumas. Tanto la epigrafía etrusca como la historiografía cumana parecen confirmar la historicidad del personaje. La tradición historiográfica romana resalta los actos de valor y las hazañas de Horacio, Cocles, Mucio Escévola y Clelia. Algunos historiadores consideran que pudo llegar a dominar Roma durante varios años. Dicha dominación debió haber sido, sin embargo, pacífica; el rey reconoció la libertad de los romanos y éstos le confiaron sus insignias. Livio habla incluso de una estatua que se le dedicó cerca del senado. Para algunos etruscólogos la presencia de Porsena en Roma estaría encuadrada dentro de los movimientos que, a mediados del siglo VI, llevaban a cabo jefes etruscos sobre Roma, el lacio y la Campania. La coalición de la liga latina y el tirano de Cumas, Aristodemo, deshicieron los ambiciosos planes de conquista tras la derrota del hijo de Porsena, Arruns, a las puertas de la ciudad latina de Aricia. El propio rey hubo de refugiarse en Roma, donde, bajo su "protectorado", la aristocracia patricia romana dio vida al nuevo sistema político republicano. La posterior desaparición de Porsena dejó enfrentada a Roma con el conjunto de la liga latina. Ver, Mucio Escévola, Aquilino (cónsul romano).

