Francos salios
Parte del pueblo germano de los francos que habitaba, a mediados del siglo III, en el valle inferior del río Rhin, a orillas del Yssel, en los actuales Paises Bajos y noroeste de Alemania. Como todos los pueblos germánicos, hasta su mestizaje con los pueblos románicos de Europa en los siglos siguientes, no tuvieron registros históricos escritos, ya que la escritura rúnica de los germanos se usaba con fines exclusivamente religiosos. Hasta 287 ó 288 los salios, al igual que las demás naciones germánicas, alternaban incursiones sobre las fronteras del Imperio romano con acuerdos militares (foedus). Pero en dicha fecha Maximiano, el colega de Diocleciano, decidió aplastar a todos los que se opusiesen a Roma. Viendo llegar contra él a un ejército romano imbatido desde hacía varios años, el rey salio Genobaudo aceptó someterse sin combate junto con todo su pueblo. Maximiano aceptó su rendición e instaló a los salios en Toxandria, junto a la desembocadura del Rhin con el estatuto de foederati (pueblos sometidos a la autoridad imperial). Protegidos por la paz romana, crecieron y se extendieron al oeste, a lo largo del mar del Norte. Hubo algunas rebeliones contra esta condición de federados, pero siempre fueron reprimidas por el ejército romano. Incluso hubo contingentes de salios en las expediciones de Constancio Cloro y de Constantino, en 293 y en 306, respectivamente. En el siglo V su jefe, Clodión los llevó a ocupar la zona entre Arrás y Cambrai, con capital en Tournai, donde permanecieron hasta la época de Clodoveo I. Así pues, desde las provincias de Germania Inferior y Galia Belgique, donde algunos de sus "reyes" tenían el título de dux o duque, los salios constituyeron a un reino que se extendió en el siglo VI sobre la mayor parte de la Galia. Su lengua pertenecía a la familia de lenguas bajo fráncicas. Los salios fueron parte de los fundadores de la cultura y sociedad holandesa, junto a los frisones y batavios. Cada tribu salia estaba compuesta por grandes grupos familiares, reunidos alrededor de una familia principal. La importancia de las obligaciones de familia estaba regulada por el Derecho sálico, que aclaraba que un individuo no tenía ningún derecho a protección en el caso de no formar parte de una familia. Los salios fueron absorbidos por los francos, y su identidad se perdió en tiempos de los carolingios. Su mitología y religión eran paganas. Sus creencias politeístas perduraron hasta la conversión de Clodoveo al cristianismo. Los francos salios recogieron por escrito sus leyes en el año 511, leyes que en su mayor parte correspondían al Derecho de familia. Ver, Francos, Chauci, Ley Sálica.

