Salmos

Libro de los. )o()o( 1.- Libro de la Biblia que reúne un conjunto de 150 himnos, poemas líricos y didáctico-religiosos de un estilo que resulta bien conocido en Egipto y en el Próximo Oriente. La numeración y división de los salmos en el original hebreo y en las versiones griega (Septuaginta) y latina (Vulgata) es algo distinta. Vinculados en su mayor parte a la vida del Templo y el contexto litúrgico, los himnos o cantos de alabanza proclaman la grandeza de Dios como creador o como rey. Las oraciones, súplicas y lamentaciones pueden ser de carácter individual, o colectivas. Otros salmos son expresión de confianza y acción de gracias, o van destinados a las diversas festividades y liturgias. Hay también cánticos reales, de entronización o loas a Sión y a su Templo. Otras composiciones tienen finalidad didáctica, bien sea en línea sapiencial (distinguiendo las vías de los justos y los malvados), o aleccionando sobre la historia o las condiciones para participar en el culto. Es frecuente presentar el libro de los Salmos dividido en cinco grandes secciones o "libros" (1-41; 42-72; 73-89; 90-106 y 107-150), pero esa división es tardía y no tiene nada que ver con la estructura original. Hubo sin duda colecciones diversas de salmos de distintas épocas, en las que se fueron agrupando las distintas composiciones: algunos salmos están atribuidos a David, otros a Coré y Asaf, y buena parte no tiene referencia alguna de autor. Algunos salmos son preexílicos, mientras que otros parecen por su lengua claramente escritos después del destierro. La colección definitiva pudo cerrarse hacia el año 300 a.C.. )o()o( 2.- Cánticos que contienen alabanzas a Dios. Por antonomasia, los del real profeta David. El Salterio es la colección de los ciento cincuenta Salmos de los que la tradición hace remontar muchos al rey David y atribuye algunas colecciones a Córaj y a Asaf. Una cadena anónima de poetas, a lo largo de ss., es la imagen más realista sobre los autores de estas piezas. En general, el estilo de los salmos se distingue por su realismo e inmediatez, riqueza de imágenes y símbolos elementales. El lirismo es más compartido que personal. La sonoridad y el ritmo son factores importantes del estilo. Como son variadas las circunstancias de la vida y lo fueron las de la historia, así surgieron y se repitieron y se afianzaron algunos tipos de salmos, adoptando géneros literarios específicos: himnos, las súplicas y las acciones de gracias. Los himnos cantan la alabanza y suelen ser comunitarios; el tema son las acciones de Dios en la creación y en la historia. Muy cerca están las acciones de gracias por beneficios personales o colectivos. De la necesidad nace la súplica que es tan variada de temas como lo son las necesidades del individuo o la sociedad. Los salmos reales se ocupan de diversos aspectos, que llegan a componer una imagen diferencial del rey hasta desembocar en la expectación mesiánica. Otro grupo canta y aclama el reinado del Señor, para una justicia universal. Hay otras formas de salmos, como los penitenciales, con los que el pecador pide perdón o el grupo celebra una liturgia penitencial. Hay salmos para diversas circunstancias, como las litúrgicas, peregrinaciones y otras fiestas. Otros salmos se pueden llamar meditaciones, y versan sobre la vida humana o la historia de Israel. Los salmos son también oración privilegiada de la comunidad cristiana y del individuo aislado. La experiencia de Israel y del hombre pasa por Cristo; según la religión cristiana, muchos de los salmos fueron rezados por Cristo, quien les dio la plenitud de sentido que podían transportar.
 
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