Artajerjes
(ss. II-III). Vasallo de los partos, el persa Artajerjes, se rebeló contra su rey, Artabano IV, y, tras apoderarse violentamente del trono, sustituyó, en el año 224, la Dinastía arsácida por la sasánida. Con la intención proclamada de extender sus dominios hasta los estrechos del mar Negro, invadió la provincia romana de Mesopotamia y penetró en Capadocia. El emperador Severo Alejandro se vió obligado a acudir en persona a Oriente. Desde Antioquía, después de fracasados ofrecimientos de paz a Artajerjes, las fuerzas romanas invadieron Mesopotamia y, aunque a duras penas, lograron restablecer la situación (232). La subida al poder de Artajerjes (224 ó 227-241) inauguró una nueva época, marcada por el constante enfrentamiento entre Roma y Persia, que habría de durar más de 400 años. Ver, Ardashir.

