Sejano

Lucio Elio (Lucius Aelius Seianus) (ss. I a.C.-I). Hijo de un caballero romano, L. Seyo Estrabón, procedente de Volsinii. Primeramente estuvo al servicio de los "príncipes de la juventud" C. y L. César, hasta la muerte de Cayo, al que acompañaba en Oriente. Sejano fue designado por Tiberio en el 14 para que fuera colega de su padre como prefecto del Pretorio. En el 17, el padre de Sejano se convirtió en prefecto de Egipto, dejando a Sejano solo en el mando. Poco a poco, este construyó su poder, disfrutando de la confianza absoluta de Tiberio, y en el 23 concentró a toda la guardia en un único campamento a las afueras de la puerta Viminal de Roma. Su poder se intensificó con la muerte del hijo de Tiberio, Druso, en el 23, de cuya muerte se le culpó posteriormente, y con la partida del emperador para retirarse a Capri en el 26. El deseo de Sejano de casarse con la viuda de Druso, Livila, la hermana de Germánico, fue denegado por Tiberio. Aun así, Sejano continuó acumulando poder, maquinando el destierro de su enemiga Agripina y poniendo en su objetivo a los hijos de esta, los herederos del trono. En el 31, Sejano desempeñó un consulado conjuntamente con el ausente Tiberio y fue recompensado con poderes proconsulares. Pero en octubre de ese mismo año, Antonia, la cuñada del emperador, preocupada por la creciente ambición de Sejano, previno a Tiberio, que dispuso su caída, escribiendo al Senado y enviando a Macrón, el prefecto de los vigilantes de la ciudad, para que lo arrestara y ocupara su puesto como prefecto del Pretorio. Tras un juicio ante el Senado, Sejano fue ejecutado, y sus seguidores, incluida Livila y la familia de aquel, fueron liquidados. El destino de Sejano ilustra la combinación de credulidad de Tiberio a manos de un hábil manipulador y su incapacidad para confiar en sus propios parientes. Es discutible si Sejano estaba planeando o no un golpe de Estado. Ver, Claudio Nerón, Tiberio.
 
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