Atenas
Habitada desde la Edad del Bronce, esta ciudad estaba situada a unos 8 Kms de la costa del Golfo Sarónico, en el extremo suroccidental de la llanura central ática, regada por el Cefiso y que llegaba hasta el mar por la bahía de Falero, al otro lado del puerto de El Pireo. Fundada primeramente sobre la colina de la Acrópolis, se extendió luego por la base de la antigua fortaleza. La llanura de Atenas comunicaba por pasos fáciles con las otras regiones del Ática (colinas del norte, llanura de la Mesogea al este, llanura de Eleusis al oeste). Está delimitada por el Himeto, el Pentélico, el Parnés, el Egaleos y el mar. En medio de ese vasto espacio, la Acrópolis, elemento de una cadena de altas colinas, encuadrada por los cursos del Cefiso y su afluente el Ilisos, ofrece una excelente posición de defensa a unos cinco kilómetros de la costa. Ocupada desde la época micénica, debía seguir siendo en el curso de los siglos, junto con el ágora, el centro principal de la ciudad. La antigua Ágora se encontraba entre la Acrópolis y la colina del Areópago. La nueva se instaló, en la época de Solón, al comienzo del siglo VI, al norte del Areópago, en una depresión en la que se cruzaban ejes de circulación y que, hasta el siglo VIII, había servido de cementerio. Los principales edificios se encontraban del lado oeste, al pie de la colina llamada Kolonos Agoraios: eran el Tolos, edificio circular en el que los pritanos y los huéspedes oficiales hacían sus comidas y que abrigaba el hogar sagrado de la ciudad; el Buleuterión, donde se reunía el Consejo de los Quinientos; el templo de Apolo Patroos; el templo de la Gran Madre o Madre de los Dioses, edificado a finales del siglo V, en el emplazamiento de un primer Buleuterión; el pórtico de Zeus Eleuterios, llamado también Pórtico Real. A alguna distancia hacia el este se elevaba el altar de los Doce Dioses. En la colina, hacia mediados del siglo V, se comenzó el templo de Hefaistos (llamado equivocadamente Teseión). Ante el Buleuterión se elevaban las estatuas de los héroes epónimos de las tribus. En el Centro de la plaza, el grupo de los Tiranoctones de Antenor; después, el de Critios y Nesiotes ocuparon el lugar reservado bajo Pisístrato a las fiestas de las Grandes Dionisias. Al sur se elevaba un Tribunal, un pórtico y dos fuentes. Al norte, el pórtico de Pecilo, decorado interiormente con pinturas de Mikón (Amazonomaquia), Polignoto (Saqueo de Troya) y Panainos (Batalla de Maratón). En torno de la Acrópolis y del Ágora se extendían los barrios de habitación, desarrollados sin ninguna preocupación de regularidad. Formaban los diferentes demos urbanos. Se encontraban en ellos otros santuarios y edificios públicos. Al oeste de la Acrópolis, en el Areópago, actuaba al aire libre el más antiguo tribunal de Atenas; al pie de la roca, el santuario de las Erinias. Más lejos, hacia el oeste, había la colina de las Ninfas y la Pnix, donde la Asamblea se reunía, desde Clístenes, en un gran semicírculo con graderío de madera rodeando una tribuna tallada en la roca para el orador y el altar de Zeus Agoraios. La carretera del Pireo bordeaba el flanco norte del Areópago. Al norte de la Acrópolis se encontraba el Eleusinión urbano (santuario de Deméter y Coré), y el Ciloneión (consagrado en expiación de la muerte de los cómplices de Cilón). el santuario de Teseo (donde fueron depositados sus restos traídos de Sciros) y el Pritaneo. La calle de los Trípodes, bordeada de monumentos corégicos (monumento de Lisícrates), rodeaba la Acrópolis hacia el este y desembocaba cerca del santuario de Dionisios y del teatro. Más al este se encontraba el emplazamiento del Olimpieión, templo de Zeus comenzado por Pisístrato en el modelo de los grandes templos jónicos del Asia Menor, pero la construcción del cual fue abandonada hasta el siglo II de nuestra era. Más lejos, hacia el sudeste, se alcanzaba el Ilisos, en la ribera del cual se elevaba un santuario de Apolo Pitio. Al norte de la ciudad se encontraban los barrios del artesanado y del Comercio; el más importante, el Cerámico, en el que trabajaban los ceramistas, desbordaba el recinto más allá del Dípilon (doble puerta) y de la Puerta Sagrada; el Cerámico exterior estaba dividido en dos por una avenida bordeada de sepulcros oficiales (personajes honrados por el Estado, soldados caídos en combate) que llevaba hacia la Academia. Otras dos rutas se dirigían hacia Eleusis y Colona. El muro del recinto, construido después de las Guerras Médicas en ladrillos sin cocer sobre un zócalo de calcáreo, después completado por Cleón en el siglo V, y por Conon en el IV, estaba flanqueado de torres cuadradas; las puertas más importantes eran las del Pireo al oeste, del Dípilon al noroeste y de Acarnes al norte. Los barrios exteriores formaban un cinturón de casas de campo y jardines, algunos de los cuales contenían gimnasios y escuelas filosóficas. Cerca del Ilisos se encontraba el Metroon de Agrai, pequeño templo jónico de finales del siglo V, el estadio arreglado por Licurgo en 330 y la colina del Ardettos, donde los heliastas prestaban juramento. Más al sur se encontraba el gimnasio de Cinosargos, centro de la escuela cínica. Hacia el nordeste, estaba la colina abrupta del Licabeto y el gimnasio del Liceo. Al noroeste del Dípilon se encontraba la Academia, con el santuario de las Musas, donde enseñaba Platón. Atenas estaba unida a sus puertos, El Pireo y Falero, por tres largos muros, construidos después de las Guerras Médicas, que se unían al recinto cerca de la colina de las Musas. Atenas conoció un importante asentamiento micénico con un "palacio" que no sería destruido, constituyéndose en un reducto de cultura submicénica o "protogeométrica", que a partir del siglo IX a.C. dejaría paso al llamado "período geométrico" o ateniense. A esta época, si no antes, correspondería asimismo el proceso de "sinecismo", que se inició con la unificación de las doce primitivas comunidades, a las que se uniría más tarde la tetrakomía de Maratón (formada por las aldeas de Ofinoe, Tricorito, Probalinto, Maratón) y los dominios de Eleusis, de tal modo que hacia el 700 a.C., el Ática había sido unificada bajo el dominio político de la polis de Atenas. Conoció diversas alternativas de organización política. Primero, monarquía. La primera limitación que se puso al poder real fue la implantación del colegio de arcontes, compuesto en un principio por tres magistrados y, poco después, por nueve. Los arcontes se elegían entre los notables y ricos, la aristocracia terrateniente. Todos aquellos que habían ocupado el cargo de arconte pasaban después a integrar el Consejo del Areópago, el tribunal supremo. Después se estructuró como Estado aristocrático gobernado por los eupátridas o nobles, constituidos en un tipo de república oligárquica. La estructura social era de carácter familiar; cada treinta familias formaban una "genos", con cultos comunes, lazos de solidaridad y un antepasado común. Tras las protestas del pueblo contra la arbitrariedad de los jueces de la nobleza apareció la primera codificación de leyes, hecha por Dracón en 625 a.C. Sin embargo, la dureza de estas leyes no mejoró mucho la situación. A fines del siglo VII, Atenas conquistó Salamina, que constituía un obstáculo para el desarrollo de su comercio marítimo. A medida que la nueva economía comercial iba enriqueciendo a los terratenientes y empobreciendo a los agricultores, mayor número de éstos dejaron de ser libres para pasar a engrosar las filas de la esclavitud; esto llevó a que la situación se hiciera cada vez más insostenible. En el 594 a.C., los nobles atenienses cedieron algunos de sus privilegios para evitar la sublevación de los sectores más desfavorecidos y encargaron a Solón la tarea de revisar las leyes. Éste dio a la organización de la ciudad-estado un carácter democrático e implantó amplias reformas sociales. Atenas vivió un período de esplendor bajo el poder del tirano Pisístrato, a quien sucedieron sus hijos Hiparco e Hipias. A este último le sucedió Clístenes, quien estableció en 508-507 a.C. las bases para una democracia duradera en Atenas (consejo de los Quinientos o boulé, asamblea del pueblo o ecclesia), completando las reformas de Solón. En el siglo V a.C., comparte con Esparta la primacía entre las ciudades griegas y adquiere un caracter marcadamente comercial, gracias a su puerto del Pireo, mientras que Esparta se distingue por su tono aristocrático y militar. Después de las guerras médicas contra los persas (siglo V a.C.) que hicieron de Atenas la ciudad-estado más poderosa de Grecia, se conoce su época de mayor esplendor. En la época de Pericles (443-429 a.C.), la Acrópolis se cubre de espléndidos monumentos, como el Partenón, surge el genio escultórico de Fidias y el teatro llega a su apogeo con Esquilo y Sófocles. Se consolida la hegemonía de Atenas sobre el resto de las polis griegas. Esto originó una serie de conflictos que dieron lugar a las guerras del Peloponeso contra Esparta, inicio de su decadencia política y económica, aunque no de la cultural, pues la cultura griega siguió influyendo en el mundo occidental antiguo durante ss.. En 431 se inició el enfrentamiento entre Atenas y Esparta: la guerra del Peloponeso, que finalizó el 404 con la derrota total de Atenas. Como resultado de este desenlace, Esparta impuso un gobierno oligárquico, la tiranía de los Treinta. Recobró su libertad y grandeza cuando Esparta fue derrotada por Tebas (362). La ciudad, se recuperó rápidamente, destronó a los tiranos, reconstruyó sus murallas y rehizo su flota. Aunque Atenas no recuperó su poder hegemónico sobre Grecia, conoció en aquellos años un período de prosperidad, que se zanjó con su derrota ante Filipo de Macedonia el año 338, en Queronea. Pese a los diversos intentos por independizarse del poder macedonio (guerra lamíaca, 323-322), su antigua relevancia desapareció. En aquella época conflictiva, Atenas continuó como centro de una intensa actividad cultural, entre cuyos logros más destacados están las comedias de Aristófanes, la Academia de Platón, los tratados filosóficos de Aristóteles o la obra histórica de Tucídides. En 146 Atenas se convirtió en una aliada menor de Roma, de la cual pasó a depender. Permaneció fiel a Roma con ocasión de las rivalidades diplomáticas en el Mediterráneo oriental. El intento de independizarse de la tutela romana aliándose con Mitrídates tuvo como fatal consecuencia el saqueo de la ciudad por las legiones de Sila (88 a.C.). No dejó por ello de conservar todo su prestigio intelectual; los jóvenes romanos de buena familia iban a ella para perfeccionar su educación. Bajo el Imperio, la ciudad estaba gobernada por una plutocracia. Adriano la engrandeció e hizo de ella la capital de la Federación de los Panhelenos. Marco Aurelio organizó en ella una universidad. En 396 fue capturada por los visigodos (Alarico) y más tarde pasó a convertirse en una simple capital provincial dentro del Imperio bizantino.
)o( MITOLOGÍA.- Según la tradición, fue fundada por Cécrope, en época inmemorial, pero el primer "rey" de Atenas fue Teseo, un héroe semilegendario entre los helenos, con un "culto" similar al otorgado a Rómulo en la tradición latina. Su sucesor Codro habría encabezado ya la resistencia contra una tentativa de "invasión" doria en el Ática hacia finales del siglo XI a.C..

