Targum
Palabra aramea que significa "traducción". Se conoce con ese nombre a un conjunto de versiones judías de la Biblia al arameo, puestas por escrito en los primeros siglos de nuestra era. Su origen debe buscarse en la oración sinagogal en la que después de leer cada sábado la lectura correspondiente del Pentateuco y los Profetas, se solían traducir oralmente esos textos al arameo, lengua que entendían y en la que hablaban la mayor parte de los asistentes. Muchas veces no se limitaba a ser una simple traducción, sino que se añadían paráfrasis que sirvieran para adaptar el texto a las necesidades del momento y para actualizarlo. Con el tiempo, y a pesar de cierta reticencia inicial, esas versiones parafrásticas arameas fueron tomando forma escrita. Existen a veces traducciones arameas distintas de los mismos libros. Así, del Pentateuco el targum más conocido es el de Onquelos, en arameo literario u oficial, que se utilizó sobre todo en Babilonia a partir del siglo III, pero existen también otros utilizados en Palestina (el llamado Pseudo-Jonatán, el Targum fragmentario, y el Neofiti, descubierto por el investigador español A. Díez Macho), escritos en arameo galileo. Para los libros proféticos el más extendido es el Targum atribuido a Jonatán ben Cuzziel, en arameo literario, que contiene numerosas paráfrasis. Entre los targumim de los Escritos o Hagiógrafos, de diversos autores y muy parafrásticos, puede haber algunos antiguos, pero en general son bastante tardíos, al menos posteriores al siglo V. No obstante, es muy difícil establecer una fecha exacta para la versión literaria de estas versiones arameas, que comenzaron a difundirse por escrito en los primeros ss. de la era cristiana. A veces se iniciaban en Palestina, pero recibían la forma fimal en Babilonia, incluso en tiempo ya de la dominación árabe (siglo VII). En lo que estas versiones tienen a la vez de comentarios bíblicos, elaborados siguiendo las pautas habituales entre los rabinos, están particularmente cercanas al Midrás, que nace también en ambientes semejantes: la liturgia sinagogal y la escuela. Con frecuencia eran las mismas personas las que traducían el texto hebreo de la Biblia al arameo en la sinagoga y las que predicaban sobre el mismo.

