Lázica
o Lazica o Lazicum o Lazistan o Egrisi. País situado al oeste de la actual Georgia, incluyendo en ciertas épocas lo que hoy es Abjasia y Lazistán. El territorio de Lázica era el país conocido como Cólquida por los antiguos griegos, que habían establecido colonias costeras en él durante los siglos VI-V a.C., y que constituía para ellos el "viaje más largo" según una expresión coloquial; el país oriental más extremo conocido, donde nacía el sol. Se hallaba más allá de las tierras conquistadas por Alejandro Magno. Fasis y Dioscuríade eran las dos colonias griegas más florecientes, a veces hostigadas por los indígenas del interior. Tras la caída del Imperio Persa, parte de la Cólquida, conocida como Egrisi, fue anexionada por el recientemente creado reino de Iberia alrededor de 302 a.C.. Poco tiempo después se separó y se dividió en varios pequeños principados regidos por sceptuchi. Mantuvieron cierto nivel de independencia hasta que fueron conquistados (ca.101 a.C.) por Mitrídates VI, rey del Ponto. Mitrídates VI tuvo que sofocar una rebelión en 83 a.C. y después cedió el territorio a su hijo Mitrídates, que fue ejecutado poco después por sospechas de conspiración contra su padre. Luego, Mitrídates VI hizo a su otro hijo, Macares, rey de Cólquida, que reinó por poco tiempo. En el año 65 a.C. Mitrídates fue derrotado por los romanos y Pompeyo ocupó el territorio, capturó a su gobernador (sceptuchus) Oltaces y puso a Aristarco en el gobierno (65-47 a.C.). A la caída de Pompeyo, Farnaces II, hijo de Mitrídates, sometió Cólquida, Armenia y parte de Capadocia, derrotando a Cneo Domicio Calvino, que había sido enviado por Julio César. Pero su dominio duró poco. Bajo Polemon I, hijo y sucesor de Farnaces, Cólquida entró a formar parte del Ponto y del reino del Bósforo. Tras la muerte de Polemon (8 a.C.), su segunda mujer, Pythodorida, retuvo el dominio de Cólquida y Ponto, pero perdió el Bósforo. Su hijo y sucesor, Polemon II, fue forzado a la abdicación por Nerón, y Cólquida y el Ponto fueron integrados en la provincia de Galacia (año 63) y luego en Capadocia (81). Aunque la mayor parte de las fortalezas costeras estaban en manos de los romanos, su dominio era débil. En el año 89 la población de Cólquida y Ponto, bajo el mando de Aniceto se rebeló sin éxito contra el dominio romano. Las regiones costeras y llanas eran frecuentemente devastadas por las feroces tribus montañesas, siendo los soanes y los heniocos los más poderosos entre ellas. Rindiendo homenaje nominal a Roma, crearon reinos propios, gozando de notable independencia. El cristianismo comenzó a extenderse por el país desde el siglo I. Historias tradicionales hablan de las actividades evangelizadoras de san Andrés, san Simon el Zelote y S. Matata. Aun así, las creencias helenísticas, paganas y mitraicas permanecerían extendidas por el país hasta el siglo IV. Hacia la década de 130 los reinos de los maquelones, los heniocos, Egrisi, Apsilia, Abasgia y Sanigia ocupaban la región de sur a norte. Los godos, establecidos en Crimea, y que buscaban nuevos territorios de asentamiento, invadieron Cólquida en el 253, pero fueron rechazados por la guarnición romana de Pitsunda. Hacia los siglos II y III la mayor parte de los reinos y principados fueron sometidos por reyes lazes y la región comenzó a ser llamada Lázica. Desde el asentamiento de los romanos en el país, este constituyó una marca fronteriza estratégica que dominaba los pasos del Cáucaso e impedía los intentos del Imperio Persa de asomarse al Mar Negro. Durante el siglo IV se creó la eparquía cristiana u obispado de Pitiunt (Bichvinta, en georgiano) en este reino. En el año 325, entre los asistentes al Primer Concilio de Nicea estaba el Obispo de Pitiunt, Estratófilo. El primer rey cristiano de Lazica/Egrisi fue Gubaz I. En el siglo V se declaró el cristianismo religión oficial del reino. Más tarde, la nobleza y el clero de Lázica cambiaron de la tradición y liturgia greco-bizantina a la georgiana y el georgiano se convirtió en el idioma de cultura y educación. En los siglos IV y V siguió siendo un país ligado al Imperio, ahora bizantino, en la frontera con la Persia sasánida. En el "Tratado de paz eterna" de 532 Persia reconoció a Lázica como vasallo de Constantinopla, pero la presión de ésta para reforzar su dominio derivó en una insurrección lázica (541). La petición de ayuda del rey Gubaz I a los persas hizo que Cosroes I entrase en el reino y tomase la fortaleza bizantina de Petra a orillas del Mar Negro (541), estableciendo un protectorado sobre el país. Ahora el dominio persa, que promocionaba el zoroastrismo en la cristiana Lázica, provocó descontento y el rey Gubaz se rebeló en 548 y llamó al emperador bizantino Justiniano I, iniciando la Guerra Lázica. Las hostilidades se desarrollaron en los años siguientes con avances y retrocesos de unos y otros contendientes, disensiones entre aliados, etc., hasta que en 556 las fuerzas lázico-bizantinas retomaron Archaeopolis y desbandaron al enemigo. Finalmente, los persas fueron expulsados. Las hostilidades finalizaron con la tregua de 557 y en la "Paz de los Cincuenta Años" en 562, Cosroes I reconoció a Lázica como vasallo bizantino a cambio de un pago anual en oro. El Imperio Bizantino gobernó el país desde 570 hasta 660 aproximadamente. Lázica fue desde entonces un reino vasallo del Imperio, sujeto a la rivalidad bizantino-sasánida, pues el vecino reino oriental de Iberia estaba en la órbita persa. Ver, Cólquida, Abjasia.

