PONS
Los orígenes remotos de Pons se remontan al alba de la Protohistoria, cuya ubicación en el valle del río Soute, favoreció la sedentarización de sus primeros habitantes. En el período prerromano Pons tendrá un papel importante con la implantación del pueblo celta de los santones, a mitad del I milenio a.C. donde el promontorio rocoso de la ciudad primitiva abrigará el futuro oppidum de Pons. Rápidamente se transformará en un centro de artesanía y comercio, desarrollando sus intercambios con los romanos. La cuestión del nombre antiguo de la villa, está de actualidad a consecuencia de la publicación de una tesis que hace de Pons el lugar de la antigua Novioregum, que la mayoría de investigadores e historiadores sitúan en el yacimiento arqueológico de Barzan. Si Estrabón no cita Novioregum, es porque la ciudad no era entonces más que un vicus en desarrollo cuando elaboró su célebre Geografía, a comienzos del siglo I. La hipótesis de una localización de Novioregum en Pons, entra dentro de los posible, por una parte porque el oppidum galo fue asolado por un violento incendio, antes de ser ocupado manu militari por los romanos. Si el nombre de Novioregum no se ha perpetuado y permanecido unido a la ciudad actual, no hay que olvidar que los nombres de las ciudades cambiaron radicalmente a comienzos del período medieval, por lo que el caso de Pons no sería un precedente. El nombre de Novioregum no aparece en la Tabla de Peutinger, que es un documento del siglo XIII que recoge detalles de una antigua carta del siglo III. Es posible que el nombre de Novioregum fuese borrado porque la ciudad había desaparecido como consecuencia de las grandes invasiones de finales del siglo III o comienzos del IV, sufriendo el devastador incendio ya evocado. Sin embargo, sorprendentemente es a partir de esta época que todo indicio de la villa de Pons desaparece totalmente. Desde la mitad del siglo III hasta el siglo IX, Pons no es citada en los documentos históricos y arqueológicos, y no aporta ninguna ayuda para aclarar la historia de la villa durante este largo período de tiempo. La ciudad devastada por las invasiones bárbaras vió desaparecer su nombre antiguo con ella. Cuando los santones fueron sometidos por Julio César en el 52 a.C., los romanos ocuparon manu militari el oppidum de Pons, transformándolo en castrum. Igualmente hicieron construir una ciudad típicamente romana e hicieron de Pons una importante encrucijada de caminos. En el transcurso del siglo III conoció un incendio devastador con la invasión de los alamanes. Tras ser reconstruida, conoció un corto período de paz, narrado por el poeta Ausonio, pero con el siglo V surgieron nuevas invasiones bárbaras todavía más destructivas, en particular las protagonizadas por los bárbaros en el otoño del 408, desapareciendo la villa durante largos siglos. Hoy, Pons, departamento de la Charente-Maritime, región de Nouvelle-Aquitaine, Francia. Ver, Novioregum.

