Fenrir

En la mitología nórdica, lobo monstruoso, hijo de Loki y de Angerboda. Para los pueblos del norte de Europa simboliza el Mal. Lo vencerá el Bien en el momento del fin del mundo (Crepúsculo de los dioses). Cuenta la leyenda que Fenrir vivía entre los Ases, pero nadie se le podía acercar hasta que el dios Tyr, arriesgando una mano, consiguió encadenarlo a una montaña con la fortísima cuerda Gleipnir, tejida para ese cometido por los Enanos artesanos en el subsuelo. Éstos se sirvieron de barbas de mujer, raíces de montaña, tendones de oso, agallas de peces y saliva de aves. Desde entonces el lobo permaneció preso y aullador allí, con la boca espumeante, y permanecerá preso en su lugar hasta el fin del mundo cuando, rota la cuerda, devorará al sol y al propio Odín el día del Ragnarök (fin de los dioses). Después morirá a su vez atravesado por la espada de Vidhar, hijo de Odín.
 
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